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Los sectores del gas, transporte local y telefonía móvil acaparan las críticas en España
BRUSELAS, 28 (EUROPA PRESS)
Los ciudadanos españoles lideran el descontento en los países de la Unión Europea por la calidad que ofrecen los servicios públicos en sectores como los de la electricidad, telefonía fija, gas, servicio de correos y transporte aéreo, ferroviario y local.
El caso más evidente del descontento que existe entre la población española a la hora de opinar sobre un servicio es el sector del gas. En esta área en el que los europeos se muestran más confiados y satisfechos (92 por ciento de media), los españoles mencionan problemas en el apartado de reparaciones y discrepan sobre la fiabilidad de los contadores y la cuantía de las facturas.
Así, el 88 por ciento de los españoles se muestra satisfecho con el servicio público del gas, lo que supone el índice más bajo de toda la UE. Otras de las fuentes de preocupación es el transporte local ya que los encuestados en España reclaman una mayor red de autobuses no contaminantes, pese a que el 66 por ciento se considera satisfecho.
Además, la telefonía móvil en España es la que más críticos tiene en Europa. El 22 por ciento de los españoles se queja de este servicio por cuestiones como la cobertura y el servicio post-venta. En cuanto a la telefonía fija, los españoles (25 por ciento) sólo son superados por los italianos (29) a la hora de criticarlo.
En concreto, los encuestados se quejaron de los costes de apertura de una nueva línea y de los servicios post-venta. Igualmente desprestigiado entre los españoles está el servicio de transporte aéreo ya que España, con 28 por ciento de descontentos, lidera en solitario la lista por delante de Francia (13) y Austria (3 por ciento).
Los problemas mencionados en este apartado fueron la puntualidad, las dificultades para conseguir un vuelo directo y el acceso a las zonas aeroportuarias, por ejemplo. El único servicio en el que España no está entre los más descontentos fue el ferroviario.
PEOR IMAGEN: CORREOS
En general, los servicios de correos son los que peor imagen tienen en la UE debido, sobre todo, a su «estilo burocrático». Mientras los precios de la telefonía fija no son considerados como equilibrados en la mayoría de los Estados miembros y los servicios ferroviarios interurbanos no son visto como accesibles para todos por parte de la ciudadanía europea.
El informe muestra, por el contrario, que la apertura de los servicios de red de interés económico general (SIEG, en la terminología europea) a la competencia ha tenido un efecto positivo, que se ha traducido en un disminución en el precio de las facturas a los consumidores finales. Sin embargo, en ciertos países de los diez nuevos Estados miembros los retrasos en la apertura del mercado y en la supresión de los obstáculos jurídicos y técnico han obstaculizado los progresos.
Los prestatarios de servicios continúan cumpliendo con sus obligaciones de servicio universal, incluso más allá del mínimo requerido, y el acceso a los servicios a precios asequibles para los ciudadanos que cuentan con menos recursos también se ha mejorado, aunque de forma desigual, estimó Bruselas.
El comisario europeo del Mercado Interior, Frits Bolkenstein, abogó por un incremento de la competencia, combinado con un compromiso sin concesiones a favor del servicio universal. En su opinión ello permite conseguir «de forma gradual servicios de gran calidad a precios accesibles que son cruciales» para el bienestar de los ciudadanos europeos.
«En un mercado abierto y competencial, importa poco que los prestatarios con mejores resultados sean públicos o privados, lo que cuenta es el servicio que aseguran», dejó claro. Por su parte, el comisario de Asuntos Económicos, Joaquín Almunia, recordó que las reglas de la UE relativas a la apertura de los mercados «han reforzado la competencia, han reducido los precios y han mejorado la productividad sin perjudicar la calidad, el acceso a los servicios o el carácter económico accesible».
Entre las conclusiones del informe destaca que entre 1996 y 2003, los precios de las telecomunicaciones y de la electricidad han experimentado una subida inferior al índice de precios al consumo (IPC), mientras que las variaciones en las tarifas del transporte ferroviario y de los servicios postales han seguido la evolución general del IPC.
INCREMENTO DE PRECIOS
Los precios del gas y de los transportes por carretera han aumentado casi dos veces más rápido que el IPC, aunque en el caso del gas esta subida se explica por los incrementos del precio en el origen. Si tomamos como referencia el período de 1996 a 2001, el crecimiento medio anual de la productividad horaria de la mano de obra en las industrias de redes fue superior al 1,65 por ciento del registrado en el conjunto de la economía.
En las telecomunicaciones y los transportes aéreos, la mejora de la productividad fue a la par con la progresión de empleo. «En general, los consumidores están satisfechos con los SIEG, pero esta satisfacción es menor en lo que se refiere al transporte ferroviario y a los transportes locales. En la mayoría de casos, estos servicios han pasado a ser más asequibles para los ciudadanos, incluidos los de rentas más bajas», concluyó la Comisión Europea.