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Cada año dejan de fumar 400.000 españoles y el 30 por ciento necesita ayuda psicológica para abandonarlo

A CORUÑA, 2 (EUROPA PRESS)

El responsable del Departamento de Tratamiento Psicológico a Fumadores de la Universidad de Santiago, Elisardo Becoña, reclamó hoy financiación pública para los tratamientos para dejar de fumar porque el tabaquismo «es una epidemia» y «no se puede dejar que la gente muera».

El especialista, que participó en el curso de la UIMP «Sociedad Libre de Humos» que hoy se clausuró en A Coruña, aseguró que el 30 por ciento de los fumadores necesita asesoramiento psicológico para dejar el tabaco, y arremetió con dureza contra la Administración, a la que tachó de «poco sensible» con el problema.

En este sentido, se mostró convencido de que las ayudas supondrían un ahorro para las autoridades sanitarias, y aseguró que el coste de una cama es mucho más caro que una terapia antitabaco.

«No se puede consentir que la gente muera por el tabaco, como tampoco en accidentes de tráfico o por el alcohol», aseveró Becoña en rueda de prensa.

Respecto a los tratamientos, apostó por una combinación de fármacos y terapias psicológicas y descartó técnicas como la hipnosis y la acupuntura «porque son ineficaces».

Asi mismo, destacó la aparición de «un nuevo fumador», el que sufre trastornos derivados de cuadros de ansiedad, depresión o alcoholismo.

Becoña también alertó del creciente número de fumadoras en España y acusó a las tabaqueras de diseñar campañas para ellas «porque saben que a partir de los 18 años tienen el doble de trastornos psicológicos que los varones y les cuesta más dejarlo».

FUMADOR DE ?PATA NEGRA?

Por su parte, el jefe del Servicio de Neumología del hospital Juan Canalejo de A Coruña, Héctor Verea, recordó que en España cada año dejan el hábito cerca de 400.000 personas, aunque la población fumadora supera los 12 millones.

Asimismo, indicó que el tabaco es el culpable de entre 55.000 y 60.000 muertes al año en España, de las que la mitad son por enfermedades respiratorias.

Verea explicó que el tabaquismo supone un gasto sanitario anual de 30.000 millones de euros, y recordó que el cáncer de pulmón y la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) son muy frecuentes entre la población fumadora.

Por último, reclamó más unidades para enfermos de alto riesgo como la que funciona en el Canalejo. Se trata de áreas para «fumadores de pata negra», aquellos que consumen más de dos cajetillas diarias y padecen enfermedades respiratorias, dijo el especialista.