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MADRID, 8 (EUROPA PRESS)

El Gobierno y la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) rindieron homenaje hoy al primer ministro de Sanidad y Consumo socialista, Ernest Lluch, asesinado por ETA en 2000, por su trayectoria política y por haber impulsado la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, que ha cumplido su 20 aniversario. En el acto se descubrió una placa conmemorativa que define a Lluch como «ministro socialista de salud, economista, diputado, y sobre todo, un demócrata abierto y dialogante».

Durante el homenaje, –al que acudió la compañera de Ernest Lluch, Montserrat Lamarca; una de sus hijas, Rosa Lluch; la ministra de Sanidad y Consumo, Elena Salgado; y sus antecesoras en el cargo Ana Pastor y Ángeles Amador– el presidente de la OCU, Carlos Sánchez-Reyes de Palacio, subrayó la satisfacción del aniversario de la organización de este año al conmemorar veinte años de Ley, así como la personalidad de Lluch, «que fue un ejemplo para todos».

Sánchez-Reyes de Palacio indicó que había recibido una carta por parte del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, sumándose al acto (a pesar de no poder estar presente) y felicitando a la OCU por esta iniciativa de homenajear a Lluch, al que calificó como «un compañero y gran luchador de los derechos humanos», destacando su «admirable trayectoria humana y política».

Por su parte, la ministra de Sanidad y Consumo, Elena Salgado, que no pudo evitar emocionarse al hablar de su antiguo compañero y antecesor en su cargo durante los años 1982 y 1986, destacó «la imaginación, sentido político y capacidad como gran economista social, que le permitió sentar las bases de lo que ahora es la política de consumo en España, y que en esta nueva etapa se pretende impulsar».

Asimismo, Salgado resaltó que la la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios -promovida por Lluch- pretende otorgar a los ciudadanos el protagonismo que merecen, aunque «necesita algunas reformas y adecuaciones a la situación de estos momentos».

A juicio de la titutar del Departamento de Sanidad, Ernest Lluch fue «un ejemplo por su trayectoria de diálogo y cooperación con las comunidades autónomas y desde un principio fue consciente del importante papel que debían tomar las administraciones territoriales en un Estado tan descentralizado como es España».

«Lluch, que al final se dedicó a su vocación de docencia e investigación económica, no abandonó nunca el ejercicio de la política, ya que entendía que era el mejor instrumento para incrementar la calidad de vida de los ciudadanos de todo el mundo», según Salgado, quién resaltó también «su capacidad de impulsar diálogos con todas las fuerzas políticas para tratar de que la libertad y la paz imperaran en toda España, por eso le mataron».

Posteriormente, Montserrat Lamarca recibió el «Premio OCU al Consumo» otorgado a la personalidad de Lluch a título póstumo.