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BARCELONA, 15 (EUROPA PRESS)

La Audiencia de Barcelona ha confirmado la sentencia de un juez de Barcelona que condena a un cirujano plástico a indemnizar a una paciente por la infección sufrida tras una operación de reducción y elevación de mamas realizada en la Clínica Quirón.

Pese a que la intervención se llevó a cabo en este centro hospitalario, la Audiencia ha absuelto a la Clínica Quirón de cualquier responsabilidad puesto que el facultativo no pertenece al centro y contrató los servicios hospitalarios para realizar allí la intervención.

Por esta razón la Sección Diecisiete de la Audiencia acoge el recurso presentado por la Clínica Quirón y anula la sentencia que la condenaba «solidariamente» con el cirujano a hacer frente a la indemnización de 33.007 euros concedida a la perjudicada.

La afectada –que reside en Marbella– se puso en contacto con el doctor José María S.R. después de ver un programa de televisión en el que aparecía como cirujano estético, para que le practicara una «operación de elevación y reducción de mamas». La intervención se llevó a cabo el 13 de noviembre de 2000, en la Clínica Quirón.

A consecuencia de la operación, la paciente sufrió una «necrosis» en el pezón derecho, por lo que tuvo que ser nuevamente operada por el cirujano el 5 de febrero de 2001 para someterse a un «desdrindamiento y un injerto». No obstante, esta segunda operación tampoco resolvió el problema causado por la infección y la perjudicada fue operada una tercera vez, por otro médico, para someterse a una reconstrucción mamaria.

Tras la primera intervención, la demandante tuvo «problemas de cicatrización» y al residir en Marbella tenía que realizarse ella misma las curas. Este hecho fue el que causó la infección de la herida que provocó la necrosis del pezón.

Según la Audiencia no cabe duda de la responsabilidad del cirujano puesto que no le informó «sobre cómo debía hacerse las curas». Sin embargo, el tribunal exime de responsabilidad a la Quirón porque «la infección no se contrajo en el centro hospitalario» y porque el demandado «no era empleado de la clínica» sino un «profesional independiente» con consultorio privado que se «limitaba a operar a muchos pacientes en la Clínica Quirón».