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BARCELONA, 18 (EUROPA PRESS)

Las tiras adhesivas para proteger las heridas, más conocidas como «tiritas», cumplen este año su 50 aniversario. Tras la Guerra Civil española, un empresario de Mataró (Barcelona), Gerard Coll, se encargó de introducir este producto en España y en 1954 lo bautizó con el nombre que lo popularizó.

Sin embargo, las tiras adhesivas habían nacido décadas antes, en 1917. Su inventor fue el norteamericano Earle Dickson, quien se dio cuenta que su mujer se cortaba constantemente en la cocina y que utilizaba unos vendajes muy aparatosos y que se desprendían fácilmente.

La solución de Dickson, que trabajaba para el laboratorio Johnson & Johnson, fue fijar pequeñas gasas en el centro de tiras adhesivas y enrollar unas cuantas de manera que sólo se pegaran por un lado, para facilitar que su mujer pudiera desenrollar y cortarlas fácilmente.

Sin embargo, el invento no llegó a España hasta 1941, cuando Coll, fundador de los laboratorios Unitex de Mataró, ya había regresado de una estancia de cinco años en Estados Unidos, donde fijó su residencia durante la Guerra Civil española.

Coll volvió a España con varias ideas para aplicar a su compañía y en 1941 empezó a fabricar, por primera vez en nuestro país, lo que con el paso de los años sería su producto estrella. Pasaron trece años antes de que el invento no se comercializara bajo el nombre de tiritas.

SUS PRIMEROS ESLOGANES.

La palabra tiritas pronto se popularizó a través de la prensa y de la publicidad de la época. «Aplique tiritas a los rasguños y heriditas» y «En todo hogar, tiritas» son los primeros eslógans que se utilizaron para dar a conocer este producto.

Durante los primeros años de lanzamiento de la marca tiritas en la prensa española aparecían anuncios en los que se representaba, con un dibujo muy detallista, diversas situaciones en las que las personas precisaban de un remedio edicaz contra los rozaduras y heridas.

Llegados los años 70, el poder de la imagen se reforzó y un niño de 7 años se convirtió en el protagonista de una de las campañas publicitarias más recordadas. Con el índice levantado y sonriendo a la cámara, mostraba orgulloso la tirita que llevaba puesta en el dedo.

La empresa laboratorios Unitex, creada en 1934 por el fundador de tiritas seguía incrementando sus ventas, en parte gracias a tiritas. A mediados de los años 80, la compañía había crecido mucho pero requería de más tecnología y la dirección se puso en contacto con multinacionales europeas.

1,7 MILLONES DE CAJAS EN 2003.

En 1988, la multinacional Paul Hartmann AG decidió apostar por el mercado español y compró parte de las acciones de los laboratorios Unitex, pasando a denominarse Unitex-Hartmann, SA, grupo que actualmente tiene 28 filiales en todo el mundo.

Las ventas de tiritas siguen aumentando con el paso del tiempo. Sólo el año pasado, laboratorios Unitex-Hartmann consiguió colocar al mercado 1,7 millones de estuches de tiritas, un 9 por ciento más que en 2002.

LAS TIRITAS VIAJARON AL ESPACIO.

Y es que las tiras adhesivas, utilizadas en todo el mundo aunque con distintos nombres comerciales, se introdujeron pronto en la historia del día a día. Los astronautas de la nave Mercury viajaron en 1963 al espacio con este producto.

El cine y el deporte tampoco se han quedado atrás. Numerosos famosos como los actores John Travolta y Brooke Shields han aparecido anunciando este producto en Estados Unidos, mientras que en la película «Camelot», Richard Harris, caracterizado como el Rey Arturo, lucía una tirita en el cuello.