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BARCELONA, 19 (EUROPA PRESS)

Los farmacéuticos de la provincia de Barcelona han detectado en los últimos 15 días un rebrote de la demanda de ketamina como droga de abuso. Los jóvenes presentan recetas falsas para hacerse con este anestésico de uso veterinario, a pesar de que no puede dispensarse en los establecimientos farmacéuticos.

La Comisión de Drogas del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Barcelona (COFB) ha recibido en las últimas dos semanas «más de una treintena de avisos» de profesionales que «advertían sobre esta demanda», según informó hoy a Europa Press su responsable, Rafael Borrás.

Los farmacéuticos, que hace dos años ya detectaron un aumento de la demanda de ketamina en sus establecimientos, temen que este nuevo rebrote «pueda representar una presencia de esta sustancia en el mercado negro», según Borrás.

Tras la alerta de hace dos años, en que la demanda de ketamina se llegó a duplicar en sólo dos meses, la situación decreció, hasta hace quince días, cuando los farmacéuticos de la provincia, especialmente en el área del Barcelonés Nord, detectaron un nuevo incremento.

A pesar de que el uso de este anestésico como droga, que se utiliza habitualmente para sedar a caballos y gatos, es «todavía residual» su impacto sobre la salud «puede ser mortal», aseguró este experto.

PUEDE LLEGAR A SER MORTAL.

El consumo de ketamina puede llegar a provocar convulsiones, parálisis, náuseas, paradas cardiorespiratorias y llegar a ser mortal. Este anestésico actúa como psicodélico y es especialmente peligroso combinado con alcohol.

Lo mismo puede ocurrir «si se mezcla con otras sustancias como el éxtasis, la cocaína, opiáceos el «speed»», advirtió este especialista, quien aseguró que con ello no quiere «alarmar a la población» sólo que «sea consciente de los efectos negativos» de la ketamina.

Borras alertó de que en el mercado negro esta sustancia se puede ofertar como tal «de forma que la persona se arriesga a ingerirla» o «camuflada» con determinadas pastillas, como éxtasis o anfetaminas.

El método que utilizan los jóvenes para pedir ketamina en las farmacias no es nuevo. «Presentan recetas falsas e intentan hacerse con la sustancia, llaman telefónicamente a la farmacia o nos consultan en la oficina», según Borrás.

RECETAS FALSAS.

Sin embargo, de poco les sirven las recetas falsas, ya que los farmacéuticos no disponen de este medicamento ni tampoco pueden dispensarlo, puesto que únicamente se distribuye en el entorno veterinario.

Este preparado, que se presenta en forma de polvo blanco, se mezcla con agua y se inyecta para sedar animales, especialmente caballos. Sin embargo, hay jóvenes que lo utilizan para esnifarlo o consumirlo en forma de pastilla y probar nuevas sensaciones.