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La selección de embriones en la fecundación in vitro permitirá ayudar a cientos de parejas españolas con ceguera hereditaria

ALICANTE, 22 (EUROPA PRESS)

El director del Instituto Bernabeú de Alicante, Rafael Bernabeú, comparó hoy el diagnóstico genético preimplantacional, que ha permitido el nacimiento del primer bebé sin ceguera hereditaria, con la etapa de la revolución de las vacunas, ya que «cada día es mayor el número de enfermedades hereditarias que pueden ser tratadas», según explicó.

Bernabeú, que presentó en Alicante a los medios de comunicación el proceso de selección de embriones en el proceso de fecundación in vitro que culminó con el nacimiento de la niña, llamada Luz, indicó que «mediante esta técnica estamos tratando casos de Corea de Huntington, Síndrome Marfan y Distrofia miotónica, además de estudiar abortos de repetición y diagnosticar un posible Síndrome de Down» del feto de una mujer de edad avanzada antes de engendrar.

Acerca del caso de Luz, el jefe de Biología Molecular y Genética del instituto, Francisco Galán, afirmó que uno de los progenitores de la pequeña, una pareja joven que reside en la provincia de Alicante y asume la paternidad por primera vez, es portador de retinosquisis, una enfermedad hereditaria que produce ceguera en el 50 por ciento de los descendientes.

Esta enfermedad degenerativa de la retina, que afecta a cientos de personas en España, está ligada al cromosoma X, es decir, que las mujeres sólo pueden trasmitirla y son los varones quienes la transmiten y padecen. Según apuntó Galán, «esta ceguera bilateral inevitable se manifiesta en etapas tardías como la edad juvenil o incluso los 30 ó 40 años».

En este sentido, señaló que «el diagnóstico preimplantacional permite a la pareja elegir el embrión sano de entre todos los extraídos», no como hasta ahora en que los padres tenían que esperar hasta la duodécima semana para ver si el feto estaba enfermo y entonces decidir si interrumpir o no el embarazo, situación que esta técnica elimina.

Así, gracias a la selección utilizada por el centro se obtuvieron hace nueve meses dos embriones libres de dicha patología, según comentó el jefe de Biología de la Reproducción del Instituto Bernabeú, Jorge Ten. En concreto, se efectuó una biopsia de tres embriones, a los que el tercer día de vida se les extrajo una célula y, en dos de ellas, se vio que no había retinosquisis.

Por su parte, el jefe de Obstetricia y Embarazo de Alto Riesgo del centro, Francisco Selles, dijo que «el embarazo, que comenzó siendo doble como es frecuente en casos de reproducción asistida, se desarrollo con absoluta normalidad» hasta la semana 39 en la que «se rompió la membrana» y se optó por la cesárea, «que se realizó sin ningún contratiempo» y que culminó con el nacimiento de una niña de 3,330 kilogramos.

El doctor Francisco Selles confirmó que las pruebas en la sangre umbilical del bebé para ver si portaba la enfermedad fueron negativas, que el postoperatorio sigue «normal con lactancia materna» y que la madre está en «perfecto estado», en consonancia con su situación durante el embarazo, «por el que no dejó de trabajar hasta dos días antes del parto».

NUEVOS HORIZONTES

A su vez, todos los doctores del centro se mostraron «satisfechos» por el resultado «positivo» ya que permitirá evitar las opciones que los portadores de la enfermedad tenían hasta ahora: renunciar a tener hijos, recurrir a la donación de ovocitos o espermatozoides o adoptar.

El Instituto Bernabeú, «uno de los primeros de España que ha desarrollado programas de fecundación in vitro», registró en agosto de 1988 su primer nacimiento de un niño fruto de estas técnicas y mantiene desde julio de 1985 uno de los bancos de semen «más importantes del país».

Además, el centro indica que es «el único de España donde se han conseguido embarazos en casos de ausencia de espermatozoides, gracias a la utilización de espermátides –células precursoras de espermatozoides–«.

Finalmente, Bernabeú anunció que han tenido «un contacto con la ONCE, que se ha mostrado muy favorable e interesada para ver qué otros casos pueden ser tratados», si bien recordó que «hay que dejar claro que ésta no es la única causa de ceguera hereditaria que existe» y por tanto habrá que estudiar «cada caso individualmente».

El proceso de fecundación in vitro mediante la técnica de selección de embriones ronda los 5.000 euros de coste y desde el Instituto Bernabeú declaran que, por el momento, estos casos están becados –como el de Luz, subvencionado por el Impiva de la Generalitat Valenciana–, ya que «el interés es médico y no económico».

LEY ESPAÑOLA

Acerca de las limitaciones que pudiera poner la legislación española a esta técnica, que incluye la elección del sexo del bebé como mujer con el fin de evitar el desarrollo posterior de la enfermedad en caso de fracaso, Bernabeú apuntó que «la ley permite cualquier manipulación genética siempre y cuando sea con fines terapéuticos y permita el nacimiento del niño sano».

Así, señaló que «en este momento y para este tipo de enfermedad no hay limitación en absoluto, podemos perfectamente» realizar esta técnica y prosiguió que «en España la elección de sexo está prohibida sólo si es con carácter arbitrario o una elección personal».