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MADRID, 26 (EUROPA PRESS)

El especialista en farmacología del Hospital Clínico de Madrid Antonio Portolés, ha declarado que la vigorexia provoca «importantes secuelas» en la salud de las personas que la padecen. En este sentido, resaltó que «se trata más de un problema psicológico sobre la percepción de uno mismo, que un problema físico». En este sentido, subrayó que las personas que la sufren «se ven poco musculosas o poco fuertes».

En declaraciones a Europa Press Televisión, Portolés indicó que el verano es la época más propicia para la aparición de esta enfermedad, ya que «es un momento en el que tratamos de mejorar nuestra imagen, y, en ocasiones, hay personas que eligen una dirección que no es la adecuada».

La adicción al ejercicio o vigorexia es un trastorno en el cual las personas realizan prácticas deportivas en forma continua, con un fanatismo prácticamente religioso, a punto tal de poner a prueba constantemente su cuerpo sin importar las consecuencias.

Podemos encontrar aquellos que sólo buscan la figura perfecta influenciados por los modelos actuales que propone la sociedad, y aquellos deportistas que sólo quieren llegar a ser los mejores en su disciplina exigiendo al máximo a su organismo hasta alcanzar su meta.

En cuanto al perfil de las personas que sufren esta enfermedad, Portolés señaló que «una persona con vigorexia empieza a dedicarle cada vez más horas al entrenamiento físico, en detrimento de sus otras actividades e, incluso de sus relaciones laborales o personales». Asimismo, indicó que «su afán por mejorar su aspecto físico, avoca a estas personas a consumir sustancias para aumentar su masa muscular».

USO DE ANABOLIZANTES

En concreto, resaltó que la utilización de sustancias como los anabolizantes provoca unos efectos que, «aunque desde el punto de vista físico puedan ser llamativos, no son funcionales». En este sentido, aseveró que «son sustancias que sólo tienen que ser prescritas y controladas por los médicos».

Portolés señaló que las consecuencias más comunes son las roturas musculares, así como la virilización, ya que según indicó «en el caso del hombre se da un incremento del bello y un cambio en las facciones, mientras que en la mujer se produce un cambio en la voz, aspecto musculoso e incremento del bello».

Por último, destacó que existen otro tipo de efectos como la aparición de reacciones anómalas, la agresividad o la depresión, además de aumentar la resistencia de las arterias y disminuir la posibilidad del corazón de adaptarse a un bajo gasto.