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VALENCIA, 9 (EUROPA PRESS)

Un enfermo de reuma, José Luis Giner, señaló hoy que estudia denunciar al médico que «casi» le deja «invalido» al recetarle una dosis de metotrexato cinco veces superior a la aconsejada, según afirmó a Europa Press.

Hace cuatro años, este vecino de Villalonga (Valencia) empezó a sentir molestias en un talón, pero lo que era un leve dolor que aumentó en pocos meses hasta afectarle el resto de articulaciones. Giner acudió a la Seguridad Social, donde le diagnosticaron un proceso reumático suave y le recetaron 7,5 miligramos semanales de metotrexato, así como una serie de ejercicios de rehabilitación.

Un reumatólogo privado le aconsejó realizar estos ejercicios físicos y prescindir del fármaco. Sin embargo, señaló que en febrero de 2004 empeoraron los dolores por las lluvias de principios de año, la humedad por la cercanía de la costa y un esguince en la mano, que le impidió realizar sus ejercicios de rehabilitación.

Ante su empeoramiento, decidió consultar con otro médico privado, F.B.B., a quien le llevó su historial médico y los análisis que le habían realizado tres años antes. Este doctor, sin realizarle ninguna otra prueba, le prescribió 12,5 miligramos de metotrexato al día, tres veces por semana, lo que supone cinco veces más de la cantidad que en 2000 le recomendaron en la Seguridad Social.

Giner, de 61 años, estuvo administrándose las dosis prescritas durante todo el mes de marzo, tiempo que permaneció prácticamente postrado en un sillón, pues los dolores en tobillos, rodilla y piernas le impedían moverse. En diez días perdió 14 kilos. «Estaba inválido totalmente», aseguró. «Para ir al baño me pasaba media hora intentando levantarme, pero no podía», añadió.

Durante el tratamiento, Giner explicó que «llamaba al médico y le decía que estaba mal, que tenía un malestar tremendo, con mucha tos, y que me dolía la parte baja del abdomen y las ingles; y el me decía que no me preocupara, que era normal, que el medicamento era fuerte», por lo que «seguí aguantando», dijo.

TRES INGRESOS

Finalmente, Giner, que vive sólo y había mantenido al margen de la enfermedad a su familia, avisó a su hijo, quien le llevó a urgencias. Tras un primer ingreso en el Hospital Casa de la Salud de Valencia, donde «me dijeron que tenía anemia, neumonía, el higado hecho polvo y las defensas por el suelo», por lo que visitó a su médico particular, quien al verle «se asustó, me rompió las recetas y me dijo que no me lo tomara más», dijo.

Después de otros dos ingresos, Giner empezó a encontrarse «mejor», según indicó. «Estoy al 50 por ciento de como estaba antes. Soy deportista, tengo medallas de correr en maratones y ahora puedo nadar, porque de cintura para arriba no tengo problemas, pero cuando ando o bajo escaleras, las rodillas y las caderas no pueden», apuntó.

El parte de alta del 8 de julio del Hospital General Universitario de Valencia, donde en la actualidad le están aplicando un tratamiento novedoso, refleja que José Luis Giner sufrió en marzo de 2004 un «episodio de artalgias con afectación axial y periférica, por lo que le tratan con metotrexaco, ocasionándole cuadro de intolerancia, con severa afectación de estado general». También se especifica que sufre anemia, rigidez general y neumonía, entre otras patologías.

EXCESO DE DOSIS

Ahora Giner estudia denunciar al médico que le prescribió los 12,5 miligramos tres veces por semana, porque «el problema fue la dosificación», afirmó, ya que «conozco a personas que están tomando una pastilla a la semana –2,5 miligramos–, tienen el mismo problema que yo y están bien», frente a los 37,5 miligramos de metotrexato que él tomaba semanalmente.

Precisamente, el Ministerio de Sanidad alertó la semana pasada a los profesionales sanitarios sobre algunas confusiones detectadas en la administración de este medicamento por vía oral, tras haber detectado una muerte y un herido grave. Giner destacó que «seguro que hay más afectados», con los que le gustaría contactar para crear una plataforma, concluyó.