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PAMPLONA, 11 (EUROPA PRESS)

Jokin de Irala, profesor agregado de la Facultad de Medicina de la Universidad de Navarra, apostó hoy por que se realicen estudios «con seriedad» acerca del posible efecto beneficioso de los principios activos del cannabis para la salud, pero insistió en que, de demostrarse que existe, «debería comercializarse el fármaco correspondiente sin que esto signifique en absoluto la venta o la legalización del cannabis en la calle».

Para este experto, se trataría de una situación «parecida a la de la morfina, que si bien se emplea en medicina, su venta libre en la calle se consideraría como una irresponsabilidad total desde el punto de vista de la salud pública».

Jokin de Irala imparte uno de los cursos organizados por el Instituto de Ciencias para la Familia de la Universidad de Navarra titulado «Adolescencia, una etapa de riesgo: adicciones más frecuentes y su prevención». En su opinión, es fundamental que se aumente la divulgación científica sobre estos temas en la sociedad en general, así como proporcionar a los jóvenes «las habilidades necesarias para resistir a la presión de sus amigos o su entorno».

SOBREPROTECCIÓN

En lo que respecta a las sustancias más consumidas en la actualidad, señaló un aumento del cannabis y el alcohol, así como de la cocaína y las drogas de síntesis, en detrimento de otras como la heroína.

Jokin de Irala insistió en que hay que tratar de que el consumidor habitual «se dé cuenta del riesgo que conllevan estas drogas para su salud». En ese sentido, advirtió de las «devastadoras consecuencias de su consumo en los jóvenes, a pesar de que tienen una sensación de «inmunidad» propia de su edad».

Asimismo, se pronunció acerca del papel de los padres y denunció que, en ocasiones, «delegan demasiado en los educadores». No obstante, recalcó el peligro de la sobreprotección, ya que «a veces no dejan a los profesores hacer su trabajo».

Por otro lado, este profesor pidió a las autoridades que tengan un «papel más proactivo para facilitar la tarea de los padres» a través de la promoción de algunas medidas de salud pública sobre el consumo de alcohol y cannabis.

«Hay que ayudar a las familias a que formen mejores entornos educativos para que los jóvenes tengan un ocio adecuado en el que puedan desarrollar una buena autoestima y personalidad fuertes», añadió. Según él, esto significa «educarles sobre las limitaciones y deberes que hay en toda sociedad democrática».