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MADRID, 12 (EUROPA PRESS)

Un 30 por ciento de las mujeres en edad fértil corren riesgo de contraer una infección por citomegalovirus (CMV) durante el embarazo, según demuestran las conclusiones de un estudio realizado por la Clínica Tambre de Madrid.

Esta infección, generalmente asintomática, no presenta un riesgo para la salud en la persona infectada. Sin embargo, si la infección se produce por primera vez durante la gestación puede provocar lesiones graves en el feto, informa este centro en un comunicado.

«En reproducción asistida siempre se hacen pruebas básicas para conocer el estado de salud general, sin embargo en la práctica ordinaria pocas veces se investiga el citomegalovirus en actividad. Al igual que en la hepatitis, la toxoplasmosis o la rubéola, en el caso del citomegalovirus, es conveniente saber si la mujer embarazada o que busca un embarazo es inmune para minimizar el riesgo al máximo», comenta el director de la Clínica, Pedro Caballero.

El citomegalovirus pertenece a la familia del virus del herpes. Es una infección muy común en niños que no produce síntomas y aproximadamente el 80 por ciento de la población es inmune a ella. El CMV puede transmitirse a través del contacto con fluidos corporales infectados, como la saliva, la orina, la sangre y las mucosidades, por eso es tan frecuente que las madres transmitan el virus al bebé durante el embarazo o la lactancia.

MALFORMACIONES EN EL FETO

Sin embargo, contraer este virus durante el embarazo, principalmente por primera vez, puede provocar abortos de forma repetida y malformaciones en el feto. «En el estudio hemos observado que el porcentaje de mujeres que tienen el virus activo antes de quedarse embarazadas es muy bajo, aproximadamente del 1 por ciento, pero existe un 30 por ciento que todavía no lo ha padecido y que puedo contraerlo por primera vez mientras está en estado», precisa Caballero.

Una posible lesión en el feto es la encefalitis fetal por citomegalovirus, que puede ocasionar retraso mental, pérdida visual o problemas de aprendizaje. En el recién nacido la infección puede desarrollar secuelas tardías, siendo la pérdida de audición la más frecuente.

De este estudio también se desprende que la mayoría de las mujeres han sufrido alguna vez una infección por citomegalovirus, lo que las inmuniza a este virus y elimina el riesgo. Dado que en la actualidad no existe vacuna para prevenir la infección por citomegalovirus, este experto aconseja «estar bien informados y solicitar al médico las pruebas necesarias para comprobar que el embarazo marcha correctamente».