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MADRID, 12 (EUROPA PRESS)

Un tercio de las mujeres (34%) y uno de cada cuatro hombres (25%) en nuestro país han padecido alguna vez episodios de cervicalgias, y se calcula que la mitad de la población padece de dolores en la zona cervical en algún momento de su vida, y en la tercera parte de las consultas por esta dolencia los síntomas permanecen más de seis meses o incluso tienen carácter recurrente.

Además, según datos facilitados por la Clínica Armstrong Internacional de Madrid, especializada en tratamiento de dolencias de espalda, casi el 8 por ciento de los españoles padecen lumbalgia crónica, aunque hasta un 80 por ciento de la población llega a pasar al menos por uno de estos episodios de dolor en algún momento de su vida.

Sin embargo, a pesar de su frecuencia sólo en menos del cinco por ciento de los casos es síntoma de una enfermedad subyacente grave. De hecho, en el 80 por ciento de los casos no se puede atribuir el dolor lumbar a una causa específica, si bien en uno de cada diez casos se cronifica, llegando a causar incapacidad.

El esguince de tobillo es otra lesión frecuente, que afecta al 44 por ciento de la población y constituye la causa más frecuente de atención en los servicios de urgencia de traumatología. Aunque en un 15 por ciento está relacionado con la práctica deportiva, es una lesión muy frecuente también en adultos en actividades de la vida cotidiana, como subir escaleras o bajar del autobús, según estos expertos.

Además, según explica el doctor José Fontcuberta, director de la Clínica Armstrong, «es muy frecuente encontrar antiguas lesiones de tobillo que se han hecho crónicas como responsables de dolores en la columna dorsal y cervical, debido a la asimetría en el uso de los músculos y la alteración biomecánica que la lesión produce al andar».

LESIONES DERIVADAS DEL DEPORTE

La cada vez más extendida práctica deportiva ha llevado aparejada, según estos especialistas, se ha producido un incremento de las lesiones por malas prácticas. De hecho, el 50 por ciento de las lesiones ocurre por una preparación física poco adecuada o por esfuerzo excesivo, es decir, por sobrecarga, y sólo el 10 por ciento de las lesiones se originan por contacto.

En los deportes en los que se produce contacto físico, como el fútbol o el rugby o en los que se alcanza velocidad, como el esquí, el número de lesiones es mayor. El 40% de las lesiones deportivas en nuestro país se producen jugando al fútbol.

En la población general se producen tres lesiones deportivas por cada cien practicantes/año lo que, según los especialistas, es «una cifra muy elevada». De éstas, un 25 por ciento se originan por falta de preparación o por preparación inadecuada, otro 25 por ciento por fatiga o esfuerzo excesivo.

El doctor Fontcuberta advierte que, el problema es que en un porcentaje elevadísimo de casos no se presta la debida atención a estas lesiones. «El ya dejará de doler es muy frecuente –asegura–. Pero además, el 60% de nuestros pacientes contaba con un diagnóstico previo erróneo o sin haber consultado con un especialista».

Estas circunstancias son especialmente graves si se tiene en cuenta que la falta de atención, en muchos casos, deriva en su cronificación, dolor, y problemas añadidos de tipo biomecánico. «Es entonces cuando la curación es muy difícil», advierte este experto.

LESIONES EN NIÑOS

Cerca del 10 por ciento de los niños sufre una lesión deportiva cada año. La mitad de estas lesiones están causada por sobrecarga, es decir, por un exceso de entrenamiento. «Se trata de un dato preocupante –dice el doctor Fontcuberta–, ya que muchas de estas lesiones se deben a la ansiedad por ganar y a un entorno excesivamente competitivo».

Las regiones más afectadas son rodilla, el codo y el tobillo, por lo que los entrenadores de deportistas en edad infantil deben prestar mucha atención a las curvas de crecimiento y vigilar de forma especial a aquellos atletas que estén experimentando un incremento muy pronunciado en su estatura. Cada niño es un caso aparte, aunque los promedios indican que las chicas experimentan su máximo crecimiento a los 12 años y los chicos a los 14.