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MADRID, 13 (EUROPA PRESS)

Font Vella deberá sustituir su etiquetado en el agua mineral, al igual que otras marcas, a petición de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria (AESA) para que el nombre de sus manantiales destaque más que sus denominaciones comerciales, informó hoy la empresa, informó hoy la Federación de Consumidores en Acción (Facua).

El agua mineral Font Vella que no procede de este manantial deberá modificar su denominación comercial tal y como exigió Facua en una denuncia presentada en junio por inducir a error a los consumidores sobre el origen y características el producto.

Facua denunció a Font Vella, del Grupo Danone, por vender en determinadas zonas de España un agua mineral natural con idéntica denominación pero procedente del manantial Sigúenza, de la localidad del mismo nombre de la provincia de Guadalajara, y no del manantial que da nombre a la marca, ubicado en Sant Hilari Sacalm (Girona).

Una nota interpretativa de la AESA del Ministerio de Sanidad y Consumo sobre el Real Decreto que regula las aguas envasadas obligará a modificar el etiquetado de numerosas marcas para que el nombre de sus manantiales de procedencia destaque más que sus denominaciones comerciales. Además, ninguna marca podrá utilizar como denominación un manantial o lugar geográfico si el agua no procede de allí.

Facua denunció que la práctica de Font Vella de dar este nombre a aguas de manantiales distintos no sólo incurre en un supuesto de publicidad engañosa prohibida por el artículo 3 de la Ley 34/1988, de 11 de noviembre, General de Publicidad, sino que vulnera el Real Decreto 1.074/2002, de 18 de octubre, por el que se regula el proceso de elaboración, circulación y comercio de aguas de bebida envasadas.

REQUISITOS DE LA NORMA.

Esta norma establece que si la marca no coincide con el nombre del manantial, éste se debe destacar más que aquélla en el etiquetado y las inscripciones de los envases, algo que no ocurre en el caso de la Font Vella, según Facua. Concretamente, la norma indica que «el mayor tamaño de los caracteres utilizados en la designación comercial debe ser una vez y media menor que aquéllos con los que figure el manantial o captación o el lugar de explotación».

Por su parte, la AESA consideró que que con el objeto de evitar que la marca o signo distintivo añadido entre en competición con el nombre del manantial o captación o el lugar de explotación, los caracteres con que aparezca la citada marca deben ser menos pronunciados.

Además, la AESA advierte que «en el caso de que el texto de la marca o signo distintivo sea un nombre geográfico (manantial, localidad, aldea) dicho nombre no puede ser distinto al del origen del agua». Con ello, la marca Font Vella sólo podrá utilizarse para comerciar agua mineral del manantial del mismo nombre. Las marcas tendrán que ajustarse a las exigencias de la AESA a partir del 1 de enero de 2005, aunque podrán mantener en el mercado hasta el 1 de julio las aguas comercializadas antes de enero siempre que se ajusten a las exigencias mínimas que ya establecía el citado Real Decreto.

«Facua no cuestiona en absoluto la calidad del agua de Font Vella procedente de Sigúenza, pero advierte que tiene un 133% más de bicarbonatos, un 116% más de sulfatos, un 45% más de cloruros, un 148% más de calcio, un 264% más de magnesio y un 61% menos de sodio que el agua procedente del manantial Font Vella», apuntó la Federación. Así, junto a sus procedencias diferentes, las condiciones de mineralización, elemento esencial en este tipo de productos, «ponen de manifiesto que se trata de dos aguas distintas», concluyó.