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CÓRDOBA, 17 (EUROPA PRESS)

Los primeros resultados de un estudio desarrollado por el grupo de investigación de la Unidad Clínica de Aparato Digestivo del Hospital Universitario Reina Sofía, en Córdoba, ponen de manifiesto la efectividad de la vitamina E en el abordaje de lesiones hepáticas agudas, patologías para las cuales no existe tratamiento alguno hasta el momento a excepción del trasplante.

En un comunicado remitido a Europa Press, el investigador responsable de este estudio, Jordi Muntané, señaló como principal aportación que «este antioxidante previene la muerte celular de los hepatocitos afectados, impidiendo así la progresión de la lesión hepática» algo que «podría alargar la vida del paciente con fallo hepático fulminante, una enfermedad que puede provocar la muerte del paciente en un plazo de 8 horas».

Por ello, el biólogo que participa en el estudio, Raúl González, indicó que el objetivo del trabajo es «identificar los mecanismos intracelulares específicos por los cuales la vitamina E interfiere con la muerte celular de los hepatocitos inducida por un hepatotóxico».

González añadió que se ha observado que al aplicar este antioxidante «se reducen casi al cien por cien los niveles de muerte celular por apoptosis (muerte programada de las células) y por necrosis (muerte no programada de las células), por lo que sería un buen tratamiento para reducir la lesión del tejido».

Los estudios realizados en esta misma línea hasta el momento, también a nivel experimental, habían demostrado la eficacia de la vitamina E en el tratamiento de enfermedades crónicas que afectan a este órgano, como es el caso de la lesión hepática crónica o el cáncer de hígado, «pero se desconocía que pudiera aplicarse con resultados satisfactorios en procesos agudos tal y como se desprende de este estudio», continuó.

Asimismo, las primeras conclusiones del estudio sitúan la vitamina E como «el antioxidante más efectivo que protege de la muerte celular». Esta vitamina, también llamada tocoferol, es un antioxidante que previene la lipoperoxidación de los ácidos grasos, de la acción tóxica de los radicales libres que se forman en situaciones normales o patológicas en el organismo y también ha demostrado una acción preventiva frente a la arteriosclerosis.

La vitamina E se encuentra principalmente en la yema de huevo, aceites vegetales germinales (soja, arroz, algodón y coco), vegetales de hojas verdes, cereales y panes integrales.

El trabajo de investigación, que comenzó hace casi un año, cuenta con financiación procedente de la Administraciones Central y Autonómica, concretamente del Ministerio de Sanidad y la Consejería de Salud.