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Denuncia que se ha reducido la atención política y un relajo de las costumbres de los ciudadanos

BRUSELAS, 8 (EUROPA PRESS)

La Comisión Europea alertó hoy en un informe de la «amenaza de una nueva epidemia de sida/VIH» en los países de la Unión y sus vecinos, puesto que incluso ciertas regiones presentan «las tasas más elevadas de nuevos casos en el mundo». Lituania y Estonia son los principales focos de preocupación dentro del club europeo.

Las cifras publicadas recientemente por ONUSIDA, que apuntan a 1,3 millones de infectados en Europa y países vecinos, señalan además que el número de casos aumenta en el conjunto de los 25 y especialmente entre los jóvenes de entre 15 y 25 años. Del mismo modo, la forma de transmisión evoluciona y se observa una multiplicación rápida del número de nuevos infectados entre drogadictos por vía intravenosa.

El comisario europeo de Sanidad, Pavel Telicka, recalcó que estos datos muestran que el Sida no es únicamente un problema para Africa y el mundo en desarrollo. «Una grave epidemia comienza a resurgir aquí mismo, en las regiones de Europa. La UE debe tomar la iniciativa política de medidas necesarias en todo el continente para evitarla», indicó en rueda de prensa.

La epidemia de VIH fue identificada por primera vez en Norteamérica y Europa occidental a comienzos de los años 80, desde donde saltó a las portadas de los periódicos. Desde entonces, a nivel mundial, 24 millones de personas, 5 millones niños, han perdido la vida desde el comienzo de la epidemia. A finales de los 90, la plaga se estabilizó gracias a la toma de conciencia y al compromiso político. Asimismo, la difusión a gran escala de potentes medicamentos antiretrovirales en 1996 modificó la evolución de la enfermedad y llevó a una disminución espectacular de la incidencia anual.

Es en 1995 cuando la situación comienza a cambiar, con la aparición de un importante foco de VIH entre los consumidores de droga por vía intravenosa en Bielorrusia, Kaliningrado y otras regiones de la Federación Rusa. Desde esas fechas, el número de nuevos casos se multiplicó y algunos elementos indican un relajamiento de los esfuerzos de prevención en varios países.

El informe explica además que el consumo de drogas por vía intravenosa es un factor de proliferación importante en ciertos países como Francia, Italia, Portugal y España, pero la principal vía de transmisión sigue siendo la sexual.

La caída del muro en los nuevos Estados miembros de la UE también ha hecho cambiar el panorama, aunque de forma heterogénea. En los países bálticos, las tasas de nuevos casos han aumentado sensiblemente: en 2001, la prevalencia del VIH era del 1 por ciento en Estonia y de 0,4 por ciento en Letonia. El problema es grave entre los jóvenes: hasta el 80 por ciento de las personas contaminadas tienen menos de 25 años.

En cambio, en Europa central (República Checa, Hungría, Polonia, Eslovaquia y Eslovenia) y en el sudeste (Turquía, Bulgaria, Rumanía) la tasa de prevalencia es del 0,1 por ciento. Por su parte, el nivel de nuevas infecciones en la Federación Rusa, Ucrania, Bielorrusia y otros países vecinos es el más alto del mundo. En Rusia y Ucrania, un adulto de cada cien está contaminado, lo que supone una multiplicación por 50 en 10 años.

Así las cosas, «una epidemia de sida de gran envergadura, cuya eventualidad no puede ser descartada debido a los largos periodos no sintomáticos (8 a 10 años de media), acapararía todos los recursos de servicios de sanidad», destaca el informe.

A través de una comunicación, el Ejecutivo comunitario aboga por medidas inmediatas para hacer frente a este problema en los próximos 18 meses. Entre ellas, destaca la necesidad de destacar las buenas prácticas en materia de prevención del sida, iniciativas para acelerar la autorización de nuevos medicamentos y vacunas, inversiones en el área de investigación, así como crear una red de vigilancia a escala europea.