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MADRID, 8 (EUROPA PRESS)

El estereotipo juvenil que proyecta la publicidad, «que no es en absoluto representativo de las muchas maneras que existen de ser joven», puede generar frustración, al no poder acceder muchos de ellos a los productos que se les ofertan, «con lo que ven amenazada su capacidad de integración o aceptación en el grupo», según un estudio sobre jóvenes y publicidad realizado por la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD), el Injuve y la Obra Social de Caja Madrid.

La investigación, que analiza la publicidad dirigida a jóvenes entre 15 y 25 años y que cuenta con la opinión de expertos y de los propios jóvenes, destaca que este sector tiene una creciente capacidad de compra, ejerce una enorme influencia en los gastos que se realizan en la familia, tiene una gran cultura publicitaria y es clave en los procesos de identificación de marcas, que aparecen como «sinónimo de calidad».

En cuanto al tipo de productos anunciados destinados a los jóvenes, predominan los relacionados con la enseñanza, coches y motos, Internet, ropa, complementos, vídeojuegos, cervezas y refrescos, calzado deportivo y móviles.

Este tipo de publicidad es «menos explícita» que la destinada al publico adulto y evita el exceso de información. Además, evita el paternalismo y la moralina y es ambigua en género y clase social. Usa elementos emocionales de comunicación, plantea aspiraciones, busca la identificación con el grupo y pretende «veracidad», explicó el director técnico de la FAD, Eusebio Megías.

Asimismo, la publicidad para jóvenes busca estrategias diferenciadas, que resultan «más ortodoxas» en el caso de la televisión y «más rompedoras» en medios no convencionales, y tiene muy en cuenta los aspectos estéticos y plásticos.

Tras el análisis de medio centenar de anuncios de prensa y televisión, el informe señala que los valores que dominan son de tipo hedonista, vinculados a la transgresión y la aventura, idealistas, pragmáticos y de identificación. Sin embargo, prácticamente silencia otros, como el altruismo o la solidaridad, explicó Megías.

En cuanto al impacto de la publicidad en los jóvenes, el estudio concluye que contribuye a crear una cultura juvenil y claves de comunicación e influye en los modelos «aspiracionales». Además, fomenta el consumo de lo que se publicita.

El director general de la FAD, Ignacio Calderón, reconoció que a la publicidad le interesan los jóvenes porque «son un colectivo muy vivo, con capacidad de consumo e influencia». Al mismo tiempo, pidió a los publicistas que reflexionen acerca de la capacidad de influencia y de generar hábitos que tienen entre los jóvenes.