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SEVILLA, 8 (EUROPA PRESS)

Entre un cinco y un diez por ciento de los adolescentes sufre distintos grados de lesión de espalda debido a un excesivo peso de sus mochilas escolares, utilizar macutos poco ergonómicos o no utilizar sillones con respaldo durante el estudio, según destacó hoy el jefe del Servicio de Pediatría del Hospital Virgen Macarena de Sevilla, José González Hachero, quien de igual forma recomendó para una adaptación «óptima y rápida» al ritmo escolar «ajustar, las semanas previas a la vuelta al colegio, los horarios de sueño y comidas propios del ritmo cotidiano».

En una entrevista concedida a Europa Press, el también catedrático de Pediatría de la Facultad de Medicina de Sevilla indicó, no obstante, que «suelen ser los más pequeños los que presentan más dificultades a la hora de adaptarse al horario y ritmo escolar», ya que, según precisó, «no están tan habituados a un cambio rápido de este tipo de hábitos, lo que, a su vez, puede afectar al rendimiento escolar».

En este sentido, González Hachero explicó que los principales síntomas que pueden presentar durante los primeros días de colegio los niños con este tipo de dificultad son «fatiga, facilidad para quedarse dormido en clase, apneas o vegetaciones», entre otras disfunciones, las cuales, «pueden derivar en un bajo rendimiento escolar», reiteró.

Aún así, sostuvo que la incidencia de este tipo de casos «no suele ser alta», puesto que, según aclaró, «no es un motivo habitual de consulta al Pediatra». Además, señaló que la prevalencia de estos casos, indicó que es muy difícil establecer una estadística debido a su variabilidad, «apenas se registra en niños por encima de los cuatros o cinco años, ya que están más habituados al cambio de ritmo horario».

En cuanto a la posibilidad de que los niños en edad escolar puedan presentar un cuadro típico de síndrome postvacacional, González Hachero manifestó que «no suele ser lo habitual, ya que sólo se han registrados casos aislados y puntuales». No obstante, recomendó que los padres «dialoguen con el niño los días previos a la vuelta al colegio» y subrayen, continuó, «los aspectos positivos de esta vuelta a las aulas».

De igual forma, dicho experto alertó del «aumento» de niños en edad escolar que presentan sobrepeso u obesidad, un problema «que se está convirtiendo en una auténtica epidemia en los países desarrollados» y que se debe «fundamentalmente al abuso de las denominadas comidas rápidas y al sedentarismo».

«Los índices de obesidad se sitúan alcanzan ya entre al 10 y al 20 por ciento de la población adolescente», añadió González Hachero, quien advirtió de que esta patología «está ocasionando otras enfermedades colaterales que antaño no eran eran habituales que se presentasen en niños como hipertensión, diabetes tipo 2 o colesterol».

COMEDORES ESCOLARES

Por este motivo, González Hachero, quien recomendó la vuelta a la dieta mediterránea, apostó por los comedores escolares para corregir estos malos hábitos alimenticios, ya que, según afirmó, «la dieta que se ofrece en estos comedores es muy adecuada y se ajusta a las necesidades del niño».

Por último, se refirió a la «importancia» de que los niños «hagan un buen desayuno y que esta comida contenga «el 25 por ciento de las calorías diarias recomendadas», concluyó.