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BILBAO, 9 (EUROPA PRESS)

El profesor de la UPV y presidente del comité organizador del XII Congreso Internacional de enfermedades hepáticas, Fernando Vidal Vanaclocha, aseguró hoy que en diez años será posible frenar el desarrollo de la cirrosis, así como evitar que progrese la metástasis de hígado en unos cinco o siete años.

«A un individuo ya diagnosticado de cirrosis, se le darán en el futuro medicamentos que en animales de experimentación funcionan bastante bien y que hacen regresar la cirrosis que lo colapsa y hace imposible la vida, lo supone que se recuperará parcialmente», dijo.

Vidal afirmó que con estos medicamentos el paciente «podría ir recuperando el hígado en su estado original, por lo que aseguró que este tipo de productos van a ser muy importantes en el futuro».

El profesor de la Universidad Pública Vasca reiteró que los medicamentos «van pasar a ensayos clínicos, con lo que quizá en menos de diez años, se pueda hacer regresar el hígado a su estado normal, teniendo cirrocis».

Respecto a la metástasis hepática, también se han producido importantes avances que demuestran «una eficacia farmacéutica muy interesante a algunos compuestos que inhiben la implantación de metástasis de tumores muy malignos en animales de experimentación».

De hecho, existen fármacos que están inhibiendo el desarrollo de la metástasis e «incluso haciéndola regresar, lo cual es más importante todavía, porque, por el momento la Sanidad no está suficientemente preparada para anticiparse a la implantación metastática de cánceres en el hígado».

CONGELAR LA METASTASIS

No obstante, Vidal aseguró que si se detectan a tiempo y son pequeños, los tumores pueden matenerse congeladas con fármacos dirigidos a impedir que se activen los mecanismos que hacen progresar esa metástasis.

Ello supone que muchos pacientes con cáncer, a los que les ha quitado el tumor privitivo, tendrán metástasis residuales en el hígado con las que vivirán toda la vida, sin que eso les cause ningún problema clínico, lo que puede ser «una gran noticia» para dentro de cinco a siete años.

En el congreso, celebrado hasta hoy en el Museo Guggenheim de Bilbao, se abordaron también nuevos tratamientos para la complicación de la cirrosis, especialmente de los medicamentos «encaminados a disminuir el aumento de presión intravascular que se produce como consecuencia de la obstrucción sanguínea que provoca el hígado lleno de matriz».

De este modo, junto con el tratamiento para reducir la cirrocis, va a haber tratamientos que disminuirán la presión sanguínea hepática, principal causante de las hemorragias digestivas, debido a que el hígado, al no permitir que pase bien la sangre a través de él, provoca que otros órganos se vean sometidos a un exceso de aporte sanguíneo.