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PALMA DE MALLORCA, 10 (EUROPA PRESS)

Entre una y dos de cada diez mujeres masectomizadas precisan fisioterapia por la aparición de un linsedema, una hinchazón del brazo provocada por el tratamiento de radioterapia y la operación de extirpación de la mama, según explicó a Europa Press la fisioterapeuta y miembro de la Asociación contra el Cáncer de Baleares, Belén Guerrero.

El linsedema es un efecto secundario de la masectomía que aparece de cada vez menos «porque los tratamientos contra el cáncer son más suaves» y sobre todo afecta a mujeres operadas entre los 25 y los 28 años, explicó Guerrero, que participó hoy en un acto celebrado en el hospital Son Llátzer, dedicado al tratamiento fisioterapéutico de las mujeres masectomizadas, con motivo del Día Mundial de la Fisioterapia.

«La mujer masectomizada puede llevar vida normal, pero con ciertas precauciones», señaló Guerrero, que lamentó el desconocimiento de este posible efecto secundario por médicos y pacientes que, si no se trata, se agrava y puede provocar problemas.

El tratamiento fisioterapéutico, que dura aproximadamente un mes, consiste en aplicar un drenaje linfático para eliminar el líquido acumulado y la aplicación de vendajes especiales. Una vez finalizado los fisioterapeutas recomiendan realizar un mantenimiento.

La Asociación contra el Cáncer de Baleares realiza doce tratamientos fisioterpéuticos de linsedema al año, y recibió un total de 160 consultas en los últimos dos años. Guerrero explicó que en 2004 han realizado, hasta el momento, ocho tratamientos y que, con las demandas recibidas, ya tienen cubierto hasta finales de año.