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BURGOS, 10 (EUROPA PRESS)

La Asociación Castellano-Leonesa de Matronas, ASCALEMA, y la Concejalía de la Mujer en el Ayuntamiento de Burgos han puesto en marcha un curso de masaje infantil con el objetivo de «ayudar a las madres y a los padres a conocer y saber lo que el bebé necesita en cada momento y cómo lo manifiesta», según explicó la presidenta de ASCALEMA, Begoña Gil Casado.

Según la presidenta, este curso trata de enseñar a los bebés a relajarse, crear un vínculo afectivo con sus padres e intentar resolver las dudas que se presentan durante la etapa de lactancia. «El masaje consiste en que interaccionen los padres y los bebés para incrementar el núcleo afectivo», aseguró Gil en declaraciones a Europa Press Televisión, quien aseguró que «un contacto directo con la madre que está trabajando fuera de casa puede ser tan enriquecedor como estar todo el día con el niño si esos momentos son intensos».

Además de mejorar la relación afectiva entre padres e hijos desde los primeros meses de vida, los masajes se utilizan para aliviar los cólicos, los gases y el estreñimiento, uno de los mayores problemas de los niños. «No se sabe la causa de estos cólicos, lo que sí sabemos es que un masaje bien realizado dos o tres veces al día alivia los síntomas», explicó Begoña Gil.

El masaje se realiza por todo el cuerpo mediante caricias, más fuertes con el incremento de edad del bebé. Normalmente las sesiones comienzan por las piernas y los pies del bebé con movimientos leves basados en técnicas hindúes.

Tras este primer paso y después de comprobar la receptividad del pequeño, la sesión continúa por el abdomen, la parte más sensible del bebé, según Gil, en este punto es importante hablar constantemente con el niño. Los movimientos comienzan mediante una imposición de manos calientes en el abdomen de forma muy suave, algo importante, ya que si en algún momento estos movimientos son molestos para el bebé es posible que se niegue a ser masajeado en futuras ocasiones.

«Es muy importante que el niño escuche constantemente la voz de la madre y siempre hay que esperar al que el pequeño esté receptivo», aseguró la presidenta de la Asociación de Matronas de Castilla y León. «Si en un momento el niño llora hay que escucharle, siempre intenta decir algo», explicó Gil, quien añadió que «no hay que angustiarse por el llanto de un bebé, al no ser que sea un llanto patológico que se puede dar por la fiebre».

CONDICONES AMBIENTALES PARA UN BUEN MASAJE

Para que el masaje sea efectivo en los pequeños es necesario que la persona que lo vaya a realizar cree un ambiente propicio para la relajación del bebe. En este punto es imprescindible que la sala donde se vaya a llevar a cabo la actividad tenga una temperatura elevada, entre 25 y 30 grados.

La música también es un elemento imprescindible, ya que ayuda a la relajación del niño. Por último es importante que la persona que vaya a masajear al pequeño se encuentre cómoda y con todo lo necesario a su alrededor como agua, pañales y aceite para mejorar el manejo de las manos.

Esta sesiones se pueden realizar en bebés de hasta un año y la duración de las sesiones depende del aguante del niño, lo óptimo es alrededor de 30 minutos.

Cómo explicó Begoña Gil, hasta el momento, esto cursos, que sólo se desarrollan en Burgos, están teniendo mucho éxito, no sólo en madres, sino también entre padres e incluso abuelas.

Muchas de las asistentes a este curso, como Raquel, recomiendan a otras madres que se inicien en esta terapia para bebés, ya que, desde su experiencia, a través de los masajes ha conseguido que su pequeño Jairo esté más calmado y acallar el llanto de un modo más rápido.