.

BAEZA (JAEN), 10 (EUROPA PRESS)

La directora del Diploma de Alimentación y Nutrición Aplicada de la Escuela Nacional de Sanidad del Ministerio de Sanidad y Consumo, María Teresa García Jiménez, ha denunciado que «los ciudadanos prestan mucha atención a los alimentos que causan infecciones y, sin embargo, no toman verdadera conciencia de los alimentos que son saludables, puesto que incluyen en la dieta diaria alimentos congelados».

En declaraciones a Europa Press, García, que participa en el curso «Seguridad Alimentaria», que organiza la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) en su sede de Baeza (Jaén), señaló que «estos alimentos parecen que son modernos, fáciles y que aportan comodidad pero cuanto más procesados están, mayor riesgo tienen de contener aditivos y otras sustancias nocivas».

Asimismo, comentó que «se ha cambiado la dieta tradicional, en la que se cocinaba en casa, por una en la que la cena se sustituye por la merienda-cena que se compone, en la mayoría de las ocasiones, de embutidos, quesos y alimentos congelados, una alta dosis de conservantes que en exceso es muy perjudicial al organismo».

En este sentido, explicó que «el problema no es que sean productos congelados sino que están casi hechos y llevan grandes cantidades de conservantes para mantener el producto fresco, por lo que de vez en cuando no es perjudicial consumirlo, pero sí el tomarlo como una costumbre, que es lo que realmente sucede».

«Estos alimentos están hechos con grasa animal y vegetal, que viene a ser lo mismo porque ambas están saturadas para que estén ricos, y contienen mucha sal y grasas que producen diabetes y obesidad, pero no hay que quitarlos del mercado sino moderar el consumo», según señaló la experta.

Así, declaró que «la gente joven es el público objetivo de estos alimentos, pues son palatales, puesto que los fabricantes han sabido buscar todas las características para atraerlos, pues les dan lo que quieren, al igual que se le dice a la ama de casa que con estos productos va a tener más tiempo libre y va alimentar igual a su familia, son técnicas puramente de venta».

También explicó que «incluso algunos de los productos que están inventados para conservar alimentos, cuando se toman de forma reiterada, llegan a unas cantidades tan grandes que lo que empezó siendo un protector, acaba convirtiéndose en un tóxico muy peligroso, por lo que las patologías van aumentando».

DIETA SALUDABLE

Asimismo, consideró que la dieta saludable debe centrarse en «consumir dos o tres veces por semana legumbre, dos veces pasta o arroz, pescado y carne y en la cena ensalada, sopa, tortilla francesa o cualquier otro alimento ligero en grasas, y volver a tomar fruta de postre en vez del generalizado dulce, y comiendo así, no pasaría nada si un día se come algo congelado».

Finalmente, comentó que «los propios envases de los alimentos, a veces de plástico, se usan en caliente en el microondas, y cualquier envase no vale, puesto que puede liberar sustancias dañinas». En esta línea dijo que «los menos peligrosos son los envases de cristal».