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La ONU dice que los programas de salud sexual y el respeto a los derechos de la mujer son clave para erradicar la pobreza

MADRID, 15 (EUROPA PRESS)

Cada minuto muere una mujer en el mundo por complicaciones en el embarazo y el parto. Así lo aseguró Marisela Padrón, directora de la División de América Latina y el Caribe del Fondo de Población de Naciones Unidas, haciendo un llamamiento a cumplir con los objetivos marcados en la Conferencia de El Cairo sobre los programas de salud sexual y reproductora. En su opinión, su puesta en marcha y el cumplimiento de los derechos de la mujer son clave para acabar con la pobreza en el mundo. La ONU estima que en los próximos 50 años el tamaño medio de las familias de los países más pobres se habrá multiplicado por tres.

El Informe Anual del Fondo de Población de Naciones Unidas de este año hace balance de los logros y los incumplimientos de los compromisos de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo de El Cairo del año 1994 fijados para el año 2015. La representante de Naciones Unidas explicó que diez años después del encuentro internacional, se han conseguido avances como la creación de legislaciones sobre los derechos de las mujeres en muchos países en vías en desarrollo o «el reconocimiento» de la necesidad de programas de salud sexual y reproductora para los adolescentes y jóvenes. «El problema es la escasa implantación», lamentó.

En el caso concreto de los programas de salud, explicó que su puesta en marcha es muy desigual entre países y entre diferentes zonas del mismo estado. Padrón subrayó que muchos de los países más pobres tienen un incremento de población «exacerbado» y pronosticó que en los próximos 50 años el tamaño de la familia media en estas zonas se habrá multiplicado por tres, hasta llegar a los 1.700 millones de habitantes.

Padrón se remitió a los datos que maneja la ONU que vaticinan que en las próximas cinco décadas se pasará de 6.400 a 8.900 millones de habitantes en el globo. En cuanto a la atención ginecológica, denunció por ejemplo que una de cada 16 mujeres en Africa muere por complicaciones en el embarazo y el parto, lo que arroja una cifra de una mujer por minuto en todo el mundo. Comparó esta cifra con la de los países desarrollados, donde fallece una mujer de cada 2.800 por este motivo. La representante de la ONU subrayó que estas muertes son evitables, un objetivo que «no sólo es posible sino necesario».

ENVEJECIMIENTO Y MIGRACIONES

Dedicó además un capítulo a la transmisión del VIH, remitiéndose a los datos ofrecidos en la Conferencia Internacional celebrada en Bangkok este mes de julio. En el último año se han registrado tres millones de muertes por sida. Se estima que cinco millones de mujeres se han infectado por VIH, de las que la mitad son jóvenes de entre 15 y 20 años. Recordó también que una de cada cinco personas no tiene acceso a las medidas de prevención.

Estas conclusiones se obtienen después de encuestar a representantes de los países participantes en la Conferencia de 1994 en la que también tuvieron un papel activo países desarrollados. Estos últimos mencionan como sus mayores desafíos los relacionados con el envejecimiento de la población y las migraciones internacionales.

Según explicó Padrón, la mayoría de los países ven los movimientos migratorios como una consecuencia de los avances en la transición demográfica y de la globalización. Sin embargo, ella apeló a que se vea este fenómeno no sólo como un problema sino como «una oportunidad para el desarrollo económico y social de los países receptores y el de origen». Así, recordó que se ha cifrado en 90.000 millones de dólares los recursos enviados por inmigrantes a sus países de origen frente a los 60.000 dedicados por los países desarrollados a la ayuda al desarrollo.