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La Farmogenómica posibilitará conocer, antes de que aparezca la enfermedad, cuáles son los genes causantes de la misma

SANTANDER, 15 (EUROPA PRESS)

El director del Plan Integral de Cáncer del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, Eduardo Díaz-Rubio, ha asegurado hoy que la medicina individualizada permitirá identificar, dentro de unos veinte años, los pacientes que desarrollarán el cáncer. Además, según explicó, los médicos serán capaces de «establecer una política» al respecto, así como de tratar a los pacientes «de una manera más adecuada», obteniendo porcentajes de curación «más elevados» y una supervivencia «más prolongada».

Asimismo, Díaz-Rubio, que participa en el seminario «Medicina individualizada: un futuro y una realidad» que se imparte esta semana en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), indicó que con el desarrollo tecnológico actual es posible «poner fechas» a los avances científicos. En este sentido, explicó que en el fenómeno de la medicina «hay que esperar un tiempo de cadencia de unos veinte o treinta años» para que los avances alcancen «su pico máximo», por lo que, a su juicio, «en este siglo el cáncer debería estar resuelto».

Sin embargo, puntualizó que no es posible «erradicar» el cáncer, ya que «ha existido siempre» puesto que es «connatural a la vida humana», pues donde «está la división hay cáncer», pero que en un futuro, el tratamiento de la enfermedad será más eficaz.

Por su parte, el director del Instituto Roche para las Soluciones Integrales de Salud, Jaime del Barrio, subrayó que los avances en Genética han supuesto «un cambio paradigmático» en la medicina, en la forma de diagnosticar, de prevenir y de tratar.

En este sentido, resaltó que la medicina individualizada es «una utopía hecha realidad», y que «la secuenciación del genoma hunmano» ha supuesto «un paso trascendental», ya que, según indicó, «en la medida en que se conozcan los genomas y proteínas responsables de las enfermedades» los médicos podrán tratar esas alteraciones «de manera preventiva», es decir, «antes de que aparezca la enfermerdad».

Asimismo, explicó que la Farmogenómica permitirá conocer, antes de que aparezca la enfermedad, cuáles son los genes y alteraciones genéticas causantes de la misma, con el fin de «diseñar fármacos específicos» que permitan retrasar la aparición de la enfermedad o evitar que aparezca.

«TRATAMIENTOS EMPÍRICOS»

Díaz-Rubio calificó los tratamientos actuales contra el cáncer como «empíricos» y «poco específicos», lo cual, a su juicio, hace que tengan limitaciones, tanto por sus efectos secundarios, como por el porcentaje de pacientes que no responden al tratamiento.

En este sentido, subrayó la necesidad de aplicar «tratamientos individualizados» y de buscar «nuevas vías de trabajo» que no sustituyan, sino complementen a las técnicas empleadas en la actulalidad.

Además, explicó que se están desarrollando «nuevas vías de tratamiento» en la Biología Molecular, las «dianas terapeúticas», que han permitido identificar «genes donde se puede cambiar una vía de señalización determinada». Por este motivo, Díaz-Rubio afirmó que estas técnicas ya no consitituyen una «utopía», pues media docena de fármacos de este tipo son utilizados actualmente en los hospitales españoles.

Por otro lado, comentó que «la respuesta está en el laboratorio» y en «hacer estudios de expresiones globales de los genes», pero puntuó que «lo importante no es la enfermedad sino el paciente», por lo que, en su opinión, dentro de los hospitales se deben crear grupos de investigación que trabajen conjuntamente con los clínicos.

UNA DE CADA DIEZ

Por su parte, la profesora titular de Oncología del Servicio de Oncología Médica del Hospital Clínico de Valencia, Ana Lluch, subrayó que el cáncer de mama afecta a una de cada diez mujeres, por lo que, a su juicio, «la individualización en el tratamiento es muy importante».

Asimismo, destacó la relevancia de identificar el perfil genómico de las mujeres afectadas por esta enfermedad con el fin de «estratificar a los pacientes» para poder desarrollar unos tratamientos más adecuados a ellos.

Además, Lluch afirmó que el objetivo actual de la Oncología consiste en «involucionar el crecimiento celular anómalo a un crecimiento controlado», es decir, conseguir la «cronificación» de la enfermedad.