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SANTIAGO DE COMPOSTELA, 17 (EUROPA PRESS)

La colaboración entre todos los colectivos sanitarios es indispensable para garantizar una adecuada prevención de la insuficiencia cardiaca, según apuntaron hoy los doctores Luis Miguel Ruilope y Jordi Soler-Soler, moderadores de una reunión sobre esta patología que tendrá lugar mañana en la Universidad de Santiago.

Estos especialistas señalaron hoy en una nota de prensa previa del encuentro que «una de las causas más frecuentes de muerte en las sociedades económicamente desarrolladas, y la primera causa de hospitalización, es la insuficiencia cardiaca».

Unos datos que, a su juicio, indican que tanto la prevención como el manejo de este síndrome está por debajo del punto óptimo, todo ello dentro de un panorama que «no es alentador, dado el progresivo envejecimiento de la población y la disminución de la mortalidad de los síndromes coronarios agudos con el frecuente evolución, tardíamente, a insuficiencia cardiaca».

Explican que en un pasado no muy lejano el tratamiento de la insuficiencia cardiaca estaba en manos de cardiólogos. Este enfoque ha resultado ser insuficiente, pues los cardiólogos atienden, fundamentalmente, enfermos «seleccionados», de modo que en realidad el mayor volumen de ellos (mayores de 70 años y con comorbilidad importante) tratados por médicos de atención primaria.

NUEVO ENFOQUE

Esta dicotomía, dada la complejidad del síndrome y la avalancha de nueva información, impide un manejo más eficiente. Es por ello, que las unidades de insuficiencia cardiaca se han ido paulatinamente implantando, con la incorporación no sólo de médicos sino de otros profesionales, fundamentalmente enfermeras.

«Este nuevo enfoque ha demostrado ser mejor para los enfermos (se evitan muchos ingresos hospitalarios) y económicamente más eficiente», puntualizan.

En opinión de estos especialistas, resulta necesario avanzar en esta labor conjunta, por lo que reuniones como la de Santiago que organiza AstraZéneca, «son enormemente útiles para crear sinergias entre los cardiólogos, internistas y los médicos de atención primaria, lo que se traducirá en un tratamiento más adecuado para estos pacientes».