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PARIS, 23 (EUROPA PRESS)

Ginecólogos belgas han anunciado el nacimiento de un bebé logrado tras un trasplante de tejidos de ovario conservados en congelación, en una mujer que había sufrido una quimioterapia anticancerosa. La madre, una belga de 32 años, dio a luz una niña de 3,72 kg, en buen estado físico, ayer tarde en Bruselas, informó The Lancet en su edición «online».

Es «el primer caso de nacimiento con vida» tras un exitoso trasplante de un fragmento de ovarios tomados de la paciente y luego congelados, antes del inicio de la quimioterapia, según un procedimiento denominado «autotrasplante ortotópico (en la cavidad pelviana) de tejidos de ovario criopreservados», subraya.

Según el principal autor, el profesor Jacques Donnez, de la universidad católica de Lovaina, este resultado «abre nuevas perspectivas para las jóvenes pacientes que enfrentan una insuficiencia ovárica precoz», o menopausia precoz, producto de una quimioterapia o radioterapia, que anula toda posibilidad de embarazo.

«La crioconservación (conservación en frio) deberá ser propuesta a todas las mujeres jóvenes a las que se les diagnostique un cáncer, junto con las otras opciones existantes para preservar su fertilidad (maduración in vitro de ovocitos inmaduros, congelación del embrión, etc.)», agrega.

La joven pudo así tener su bebé, siete años después de la puesta en conservación de sus tejidos ováricos, antes de comenzar el tratamiento para el cáncer, una enfermedad de Hodgkin (una variedad de linfoma). Así, pese a que la terapia anticancerosa la volvió infértil, la joven pudo tener de nuevo ciclos menstruales, con ovulación, cinco meses después del transplante. Once meses después del autotransplante, quedó encinta por fecundación natural.

En marzo de 2004, especialistas norteamericanos informaron en Lancet que habían realizado un experimento similar con una mujer de 30 años, estéril tras una quimioterapia por un cáncer del seno. Tras recurrir a la fecundación in vitro y a una implantación de embrión, no lograron un embarazo.

La quimioterapia y la radioterapia pueden alterar la fertilidad de los cáncerosos, tanto mujeres como hombres. Los hombres, si lo desean, pueden lograr ser padres luego si toman la precaución, antes del tratamiento, de dar a congelar su esperma. En tanto que la congelación de ovocitos, que requiere tratamientos hormonales incompatibles con el cáncer, está lejos aún de ser dominada.