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GRANADA, 24 (EUROPA PRESS)

La atención hospitalaria en el propio domicilio del paciente reduce la mortalidad y los reingresos en los centros hospitalarios, al tiempo que favorece una mayor disponibilidad de camas libres en éstos, según se desprende de diversos estudios que se presentarán en el XXVII Congreso Mundial de Medicina Interna, que comenzará este domingo en Granada.

Uno de estos estudios, dirigido por el doctor Francisco Rosell, coordinador del Grupo de Trabajo de Hospitalización Domiciliaria y Telemedicina de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) revela una mortalidad «cuatro veces menor» en pacientes con insuficiencia cardiaca «atendidos en su casa».

Así, en un ensayo realizado en el Hospital Sagrado Corazón de Barcelona, del que Rosell es jefe del Servicio de Medicina Interna, se comprobó que a los seis meses del traslado al domicilio, habían fallecido dos de 34 pacientes, frente a 12 de 36 en el grupo control.

Del mismo modo, en otro trabajo en pacientes con bronquitis crónica se observó que tres meses después de haber sido atendidos en sus casas, los ingresos hospitalarios se habían reducido de un 1,5 a un 0,2 por ciento, mientras que las urgencias descendieron de un 1,4 a 0,1 por ciento.

Estos datos demuestran, según destacó en una nota el presidente del Congreso Mundial de Medicina Interna, Blas Gil Extremera, que con más unidades de hospitalización domiciliaria «podría reducirse significativamente el número de fallecimientos». Por comunidades, Cataluña, Galicia, País Vasco y Valencia son las regiones que disponen de un mayor número de hospitales que cuentan con esta modalidad asistencial.

En opinión de Rosell, la clave de estos importantes descensos en la morbimortalidad reside en el hecho de que «se educa» al paciente en su enfermedad, por lo que «aprende a manejar sus crisis». Además, señaló la importancia de que «haya alguien al otro lado del teléfono que pueda responder sus inquietudes».

Para el coordinador del Grupo de Hospitalización Domiciliaria de la SEMI, los pacientes que más se pueden beneficiar de este servicio son, en general, «los enfermos con procesos complejos o crónicos pero controlados, ya que requieren una intervención multidisciplinar, intensa y durante un corto período de tiempo».

Así, en este grupo se encuentran aquellos pacientes que han sufrido una cirugía complicada pero que se mantienen estables, los que han recibido un alta precoz, ancianos con pluripatologías y aquellos con afecciones neuromusculares conectados a un respirador, entre otros.

Algunos centros hospitalarios están incorporando a la atención domiciliaria sistemas de telemedicina, como agendas electrónicas en las que se archivan todos los datos clínicos del paciente y monitorización vía módem, con los que se mejora la coordinación entre los diferentes servicios, incluyendo Farmacia y Enfermería.