.

MADRID, 28 (EUROPA PRESS)

Todo indica que para los países del hemisferio norte 2004 puede ser un año de alto riesgo para la infección por virus respiratorio sincitial (VRS), también conocido como «virus de los bebes» y que el brote puede aparecer más temprano de lo normal. Para la doctora Rosa Rodríguez, del Servicio de Hospitalización de Lactantes del Hospital U. Gregorio Marañón, «ahora es el momento para que los padres de niños de alto riesgo tomen precauciones para proteger a sus hijos de una enfermedad respiratoria que podría ser severa o quizás fatal».

Noticias recientes han mostrado una tasa inusualmente elevada de VRS en Chile y una aparición de la infección más temprano de lo habitual en Australia. El riesgo de padecer una infección por VRS en el hemisferio norte es alto siempre en la estación fría, concretamente desde noviembre hasta abril.

Las campañas de prevención han conseguido que la opinión pública sea consciente del riesgo que cada año supone el habitual brote de gripe, pero, por el contrario, apenas existe mentalización respecto al peligro de la infección por VRS, aunque alrededor de 64 millones de personas se infectan cada año en todo el mundo.

En los adultos y niños sanos los síntomas pueden ser de resfriado leve, pero existe alto riesgo de hospitalización en determinados grupos de niños, especialmente los prematuros y los aquejados por complicaciones cardiacas o pulmonares. En muchos de estos casos el VRS conlleva riesgo de muerte y hace inevitables las medidas de cuidados intensivos.

El VRS es la mayor causa de infecciones respiratorias de vías bajas en bebés y niños hasta los dos años. De hecho infecta prácticamente a todos los menores de dos años. En este sensible segmento de población más del 90% de las bronquiolitis y más del 50% de las neumonías que se dan durante todo el invierno son causadas por este virus. Cada año, más del 20% de prematuros son ingresados por VRS. El niño prematuro tiene 10 veces más riesgo de ser ingresado que el niño a término. Los niños de bajo peso (menor o igual a 2500 gramos), niños con cardiopatías congénitas o niños con enfermedades pulmonares crónicas tienen mas riesgo si sufren una infección por VRS y, por ello, necesitan protección especial.

En esos niños, la infección por VRS puede dar lugar a complicaciones respiratorias serias como neumonía o bronquiolitis. La enfermedad comienza con fiebre, moqueo nasal, tos y estornudo. Síntomas o signos de una enfermedad más seria son: respiración rápida debida a una disminución en los niveles de oxígeno en sangre, tos y falta de sed o apetito. La infección debida a VRS parece estar asociada con un incremento en el riesgo de padecer sibilancias recurrentes y asma.

El VRS se contagia de persona a persona muy fácilmente a través del contacto físico, tos y estornudo. Sin embargo, los padres de niños que son vulnerables ante la infección respiratoria pueden adoptar precauciones para reducir el riesgo de infección causada por VRS. Estas medidas incluyen que los padres alejen a los niños de parientes y el lavado frecuente de manos.