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Según el informe, de este grupo, cerca de 200.000 personas padecen de pirosis en su faceta nocturna, lo que dificulta conciliar el sueño

SEVILLA, 4 (EUROPA PRESS)

Unos 500.000 andaluces sufren de pirosis o ardor de estómago en la comunidad autónoma, de los que unos 200.000 la padecen en su vertiente nocturna, lo que les dificulta su capacidad para conciliar el sueño, así como su rendimiento laboral, según revela el estudio Sinerge para la evaluación de la prevalencia de consulta por pirosis en Atención Primaria, elaborado por un equipo de expertos en Aparato Digestivo de varios centros hospitalarios del país.

Según el mismo informe, el trastorno por pirosis nocturna está «infradiagnosticado», ya que se estima que «un alto porcentaje» de pacientes «no está tratado o se automedican con remedios caseros».

Esta situación, explica el doctor José Luis Calleja, del Servicio de Digestivo del Hospital Puerta de Hierro de Madrid –uno de los autores del informe– «está generando que lleguen pacientes a las consultas de Digestivo en un estado muy avanzado de la enfermedad, con esofagitis o complicaciones más graves».

En este sentido, los resultados del estudio Sinerge –primero elaborado en España sobre pirosis–, ponen de manifiesto que la pirosis nocturna, que padece el 40 por ciento de los pacientes con pirosis, «reduce también en un 40 por ciento la productividad de las actividades diarias de éstas personas, siendo una causa frecuente de consulta que se asocia a un impacto negativo sobre la calidad de vida, el sueño y la productividad».

En este estudio han participado 108 médicos de Atención Primaria de toda España que, durante 3 semanas, recogieron información sobre el número total de consultas atendidas. Así, del total de los 778 pacientes atendidos, 476 presentaban pirosis, 198 eran hipertensos y 104 diagnosticados de depresión y con sintomatología en el momento de acudir a la consulta.

A todos estos pacientes se les facilitó unos cuestionarios, con objeto evaluar su calidad de vida, la calidad del sueño –mediante el Indice de Calidad de Sueño de Pittsburg–, así como su productividad –Cuestionario de Alteración de la Actividad y Productividad Laboral WAI–.

En cuanto al sueño, los resultados de este informe revelan que todos los pacientes con pirosis nocturna muestran alteración del sueño y duermen significativamente peor que los pacientes con pirosis no nocturna y aquellos con hipertensión arterial.

Además, dicho estudio advierte de que la pirosis nocturna altera la calidad de la ingesta y bebida de la cena, «ya que no se puede comer o beber lo que apetezca, lo que puede también afectar de forma negativa la vida social de los pacientes».

TRATAMIENTO ADECUADO

Se estima que un alto porcentaje de pacientes con pirosis y pirosis nocturna se automedican, lo que supone un factor más de empeoramiento de la calidad de vida de los pacientes. Según este informe, los tratamientos más empleados como automedicación son los antiácidos y antagonistas de los receptores H2, que se pueden adquirir en cualquier farmacia sin necesidad de receta médica.

No obstante, indica que para dispensar un tratamiento «adecuado», se debe bloquear el ácido durante las 24 horas del día, «algo que sólo se consigue con los inhibidores de la Bomba de Protones».