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MALAGA, 4 (EUROPA PRESS)

El Trastorno por Déficit de Atención/Hiperactividad (TDAH) afecta a entre el 2 y el 5% de la población infantil y son los niños más propensos que las niñas a padecerlo, según datos ofrecidos en el marco del Primer Seminario de Formación para Medios de Comunicación sobre Trastorno por Déficit de Atención/Hiperactividad (TDAH) que se celebró este fin de semana en Málaga.

Este trastorno, cuya causa ha sido relacionada con factores ambientales, familiares y neurológicos requiere un tratamiento integral que incluye aspectos farmacológicos, psicológicos, así como el conocimiento por parte de familiares y profesores de los afectados de herramientas específicas para su manejo que ayuden a convertir un previsible fracaso social y escolar en una situación de normalidad.

En el marco de este Seminario, organizado por la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS) en colaboración con Lilly, los expertos reunidos han expuesto, además de la visión general del trastorno, aspectos tales como: criterios diagnósticos, comorbilidad, factores pronósticos, y la necesidad de un tratamiento multimodal.

«El abordaje del TDAH requiere la definición y el desarrollo de una serie de estrategias en las que debe estar implicado el entorno de relación del niño: tanto la familia como la escuela, con la guía y supervisión de los profesionales especializados», señala la doctora María Jesús Mardomingo, Jefa de Sección de Psiquiatría Infantil del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid.

El tratamiento de los niños con TDAH es multimodal, es decir, implica simultánea y coordinadamente terapéutica farmacológica, psicológica, psicopedagógica y psicosocial (esta última en situaciones de adversidad socio-económica). Ninguna de estas modalidades es única, exclusiva, ni puede sustituir a las demás.

A FAVRO DEL TRATAMIENTO CON FARMACOS

La utilidad de los tratamientos farmacológicos es indiscutible para los expertos participantes en el Seminario. Para la pedagoga doctora Isabel Orjales, profesora de Psicología Evolutiva y de la Educación, su utilización potencia el cumplimiento de objetivos fundamentales. «Logran, por ejemplo, que el niño pueda estarse quieto pero también favorecen su capacidad de concentración, lo que influye en una mejor comprensión de conocimientos, e incluso en la aceptación de las normas. Así puede mejorar su rendimiento escolar y reducirse la cantidad de situaciones conflictivas. Un apoyo imprescindible para la intervención psicopedagógica», dijo.

Con respecto a padres y profesores los expertos recomiendan seguir programas de asesoramiento y entrenamiento que, en el caso de los padres, se complementan con terapia de apoyo. Un dato esperanzador es que los síntomas del TDAH pueden atenuarse con el paso de los años, sin embargo hasta un 50-80% de los afectados mantendrán en la edad adulta algunos de sus síntomas como la impulsividad y la impaciencia o la baja tolerancia a la frustración.