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BARCELONA, 6 (EUROPA PRESS)

La población del este de España –que comprende Cataluña, Comunidad Valenciana, Baleares y Aragón– es la que tiene mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, según un estudio sobre Hábitos Cardiovasculares en la Población Española que hoy se presentó en Barcelona.

El 65 por ciento de la población de estas autonomías cuenta con uno de los principales factores de riesgo que propician estas dolencias cardiovasculares, como el consumo de tabaco, alcohol o el hecho de no seguir una dieta adecuada, lo que les sitúa a la cabeza de España.

Mientras que en el resto de España el alcohol es el primer factor de riesgo cardiovascular, en la zona este del país, el tabaco es el riesgo principal, ya que un 31 por ciento de la población se declara fumadora.

La población de Catalunya, Baleares, Comunidad Valenciana y Aragón es también la segunda más sedentaria de España, después de los ciudadanos que viven en las autonomías situadas en el sur del país, según se desprende de este estudio.

Así, el 22 por ciento de la población afirma que nunca practica ejercicio físico, mientras que sólo el 35,5 por ciento realiza alguna actividad de este tipo todos los días.

Respecto al colesterol, el 68 por ciento de la población considera que se trata de una alteración grave o muy grave. Pese a ello, el 33,5 por ciento desconoce las consecuencias que provoca tenerlo alto, y un 8 por ciento asegura que no conoce o no ha oído hablar del colesterol.

A pesar de la conciencia que existe entre la población sobre los efectos que tener el colesterol alto puede tener sobre la salud, sólo el 12 por ciento de las personas que han superado un infarto de miocardio creen que se debió al hecho de tener altas cantidades de este compuesto.

Los hábitos que la población del este de España percibe como causantes del colesterol se sitúa en primer lugar la dieta inadecuada –90,5 por ciento de la población–. Por detrás, se encuentra la falta de ejercicio físico –23,5 por ciento–, los factores hereditarios –23–, la obesidad –14,5–, el alcohol –11- y el tabaco –10–.

Respecto a la disposición de cambiar los hábitos de conducta, un 30 por ciento de la población del este de España se declara dispuesta a asumir cualquier tratamiento para reducir los niveles de colesterol, como cambiar la dieta o practicar ejercicio físico.

LO MAS DIFICIL ES CAMBIAR LA DIETA.

Para el resto de la población, la dieta es la medida que resulta más difícil de respetar –un 32 por ciento–, después, la prohibición de fumar –17,5–, muy por encima del alcohol –2,5– y la obligación de hacer ejercicio, que supone la mayor dificultad para el 10 por ciento de la población.

Estos datos coinciden con la práctica médica diaria. «Es muy difícil cambiar los hábitos alimentarios de una persona adulta, porque a comer vegetales y frutas se aprende de pequeño», aseguró hoy el médico de familia del ambulatorio Raval Sur de Barcelona, Josep Franch.

«El médico debe pactar con el paciente para intentar compensar una dieta, ya que si ésta es demasiado restrictiva está condenado al fracaso», advirtió este especialista. «Hay tendencia a pensar que la presencia del colesterol se cura con pastillas pero lo que hay que cambiar son los hábitos de vida», añadió.