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BRUSELAS, 8 (EUROPA PRESS)

La patronal y los sindicatos europeos firmaron hoy, tras 9 meses de negociaciones, un pacto para luchar contra el estrés provocado por el trabajo y lo presentaron a la Comisión Europea. Los agentes sociales se comprometieron a llevar a la práctica ellos mismos los contenidos del acuerdo, adaptándolo a cada Estado miembro, sin necesidad de elaborar una nueva normativa comunitaria.

Las cuatro organizaciones que suscribieron el pacto son la Confederación Europea de Sindicatos (CES), la Unión de Confederaciones Industriales de Europa (UNICE), la Unión Europea del Artesanado y de las Pequeñas y Medianas Empresas (UEAPME) y el Centro Europeo de la Empresa Pública y de las Empresas de Interés Económico General (CEEP).

El objetivo del acuerdo es proporcionar a los trabajadores y a los empresarios un instrumento para identificar y prevenir los problemas causados por el estrés laboral, aunque se excluyen los casos provocados por acoso o violencia en el trabajo.

Entre las medidas que se proponen como ejemplo se encuentra la formación de los directivos y los trabajadores para que comprendan las causas del estrés, y la manera de tratarlo y de adaptarse al cambio. También se pide un aumento de la información y las consultas con los empleados, para clarificar los objetivos de la empresa, el papel de cada individuo y la organización del trabajo.

«El estrés puede afectar a cualquier lugar de trabajo y a cualquier trabajador, independientemente del tamaño de la empresa, el campo de actividad, o la forma de contrato o relación laboral», destaca el texto.

«Afrontar el estrés puede mejorar la eficiencia, así como la salud y la seguridad de los trabajadores, con los consiguientes beneficios económicos y sociales para empresarios, trabajadores y la sociedad en su conjunto».

Entre los indicadores de un alto nivel de estrés en el trabajo, el acuerdo destaca «el alto absentismo o los cambios en el personal y los conflictos interpersonales o las quejas de los trabajadores». Las causas se pueden encontrar en factores como las tareas que exige el trabajo, la organización del tiempo, el ambiente laboral, o la falta de comunicación. «El estrés no es una enfermedad, pero una exposición prolongada puede reducir la eficacia en el trabajo y causar problemas de salud».

Si se identifica un problema de estrés laboral, deben tomarse acciones para prevenirlo, eliminarlo o reducirlo, establece el compromiso. La responsabilidad para identificar las medidas más apropiadas es de los empresarios, pero se aplicarán «con la participación y la colaboración de los trabajadores y sus representantes».