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Zinkernagel asiste en Pamplona a la VI Lección Conmemorativa Eduardo Ortiz de Landázuri

PAMPLONA, 8 (EUROPA PRESS)

El Premio Nobel de Medicina 1996, Rolf M. Zinkernagel, afirmó esta mañana en Pamplona que va a ser prácticamente imposible conseguir una vacuna que cure el sida. Sin embargo, señaló que sí es posible desarrollar inmunógenos que consigan ralentizar la evolución de la enfermedad.

Por ello, para el profesor Zinkernagel es «enormemente» correcto el esfuerzo que se está realizando por conseguir los fármacos que, aunque no curen del todo la enfermedad, sí consigan rebajar drásticamente el nivel de infección. «Si esto se consigue cambiará dramáticamente la epidemiología, el tipo de transmisión del VIH y será distinto a los que estamos acostumbrados ahora», dijo.

El Premio Nobel ofreció esta mañana una rueda de prensa en el CIMA con motivo de la VI Lección Conmemorativa Eduardo Ortiz de Landázuri, en la que disertará sobre «Vacunas de origen natural y de origen artificial».

Zinkernagel se refirió igualmente a la hepatitis C, frente a la que no existe vacuna. Recordó que sí existe contra la hepatitis B porque son éstos virus «muy estables» que cambian poco y se pueden conseguir por ello anticuerpos neutralizantes. «En cambio, el virus de la hepatitis C tiene capacidad enorme de mutar», añadió.

Según dijo, para esa variabilidad del virus habría que producir anticuerpos neutralizantes que fueran capaces de inhibir de un número muy grande variantes, lo que, añadió, es «muy difícil». Señaló así que en el caso de la hepatitis B desde el descubrimiento del virus hasta obtener las vacunas pasaron diez años mientras que el virus de la C se descubrió hace veinte y no hay vacuna todavía.

«Es parecido al caso del sida, que también se descubrió el virus hace veinte años y todavía no tenemos una vacuna», indicó el Premio Nobel, director del Instituto de Inmunología Experimental de la Universidad de Zurich.

Sobre el abuso de antibióticos, el especialista señaló que es un problema que no se debe descuidar. A su juicio, entre otros aspectos, «depende del grado de conciencia de los usuarios de los fármacos o de los médicos, que deben que utilizarlos correctamente».

VACUNAS NATURALES Y ARTIFICIALES

Rolf Zinkernagel explicó en rueda de prensa que las vacunas son efectivas contra infecciones como el sarampión, tosferina y otras infecciones agudas de la infancia porque están mediadas por anticuerpos, mientras que no ocurre lo mismo con el VIH o la tuberculosis.

Indicó así que cuando un bebé nace no tiene un sistema inmunitario que funcione y toda la protección frente a los gérmenes del ambiente está mediada por los anticuerpos que se han recibido pasivamente de la madre. «Estos anticuerpos inhiben la intensidad de la infección que causan las infecciones naturales», dijo.

Añadió que los anticuerpos de la madre desaparecen en un tiempo, tienen una vida limitada, y «en esa fase en que desaparecen las infecciones se convierten en más severas», relató, para añadir que con los niveles de higiene actuales estas infecciones infantiles no se producen y es por ello, dijo, que se vacuna.

Zinkernagel afirmó así que las vacunas son efectivas en infecciones que se protegen por anticuerpos porque «lo que hacen es imitar lo que ha ocurrido durante la evolución de la especie», apuntó.