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SANTIAGO DE COMPOSTELA, 13 (EUROPA PRESS)

Las obras en los centros sanitarios, especialmente si son muy prolongadas, y los sistemas de aire acondicionado que requieren torres de refrigeración son los principales factores de riesgo de infección nosocomial u hospitalaria, según se puso hoy de manifiesto en el curso que sobre este asunto ha organizado el Colegio Oficial de Enfermería de Pontevedra.

El analista clínico y jefe de sección del laboratorio de Microbiología e Inmunología del Hospital Nicolás Peña de Vigo, Fernando Ulloa, apeló en Pontevedra capital al cumplimiento riguroso de las medidas de prevención prescritas por la ley como medio más eficaz para minimizar los riesgos de estos brotes infecciosos.

La jornada de hoy se centró en el tratamiento de los brotes hospitalarios más comunes causados por gérmenes, los cuales, según indicó Ulloa Alonso, en las áreas sanitarias de Pontevedra y Vigo están relacionados con el estrafilococo aureus, la legionella, y el acinetobacter.

En opinión de este experto, en muchos casos las infecciones nosocmiales se relacionan con aspectos sanitarios del propio paciente como su avanzada edad o un sistema inmunológicos deprimido, pero también pueden contribuir de forma importante las circunstancias del centro sanitario en cuestión, según informó la organización del evento.

POSIBILIDAD MINIMA

Al respecto relacionó Ulloa la existencia de obras en un hospital o en sus proximidades, con posibles brotes de aspergillus o de hongos filamentosos si no se toman las medidas oportunas y, en el caso de la legionella, la presencia de mecanismos de vaporización de agua, como las torres de refrigeración de los sistemas de airea acondicionado o también otros focos de humedad como piscinas, fuentes ornamentales o saunas.

No obstante Ulloa Alonso considera que la posibilidad de brotes epidémicos intrahospitalarios difundidos a través de los sistemas de aire acondicionado «es mínima, ya que los centros sanitarios deben someterse obligatoriamente a estudios periódicos para garantizar que no se produzca el crecimiento de este germen en el agua que sirve de refrigeración».

Recuerda además que las condiciones de salubridad que debe reunir un sistema de aire acondicionado aparecen contempladas en la normativa publicada en el BOE de noviembre de 2001.

POLVO COMO AGENTE TRANSMISOR

En el caso de hospitales en obras, el ponente identificó el polvo que se levanta con los trabajos de ejecución como principal agente transmisor de los brotes infecciosos. Por ello, ante este tipo de situaciones, se recomienda remojar con frecuencia los escombros para evitar que se levante polvo y, si las actuaciones se desarrollan dentro del propio hospital, proceder al aislamiento de la zona de obras del resto del centro sanitario.

Ulloa Alonso subrayó la importancia de aislar a pacientes y personal sanitario de todo tipo de contacto con las partículas de polvo ya que casi siempre es el causante de la difusión de hongos infecciosos por el hospital y puede desencadenar la epidemia.

Para el ponente los hospitales de mayor antigúedad y con periodos de obras prolongados durante varios años deben extremar las precauciones para la prevención de la infección nosocomial, ya que presentan un riesgo más elevado de desarrollar brotes epidémicos. En cualquier caso, manifestó que los servicios de Medicina Preventiva disponen de la información adecuada y suficiente para afrontar el control de estos procesos.

ESTAFILOCOCO

Si bien incidió sobre la relevancia que alcanzaron en los medios de comunicación los casos de aspergillus y legionella ocurridos en años anteriores, indicó que estas epidemias no son las más frecuentes en los centros sanitarios pontevedreses, donde resalta la preeminencia del estafilococos aureos, un germen que puede afectar a localizaciones diversas, provocando desde infecciones neumológicas, urinarias y colización.

Especialmente hay que tener en cuenta un grupo de ellos denominados «meticilinos», que se han demostrado especialmente resistentes a grupos de antibióticos y sólo se muestra sensible a determinados fármacos muy concretos, por lo que resultan de difícil tratamiento.

Respecto a niveles de incidencia en casi todos los hospitales españoles la mayor parte de los casos de infección intrahospitalaria la constituye la infección del tracto urinario hasta con 40%, en menor importancia la infección de la herida quirúrgica 24%, la infección respiratoria 20% y las otras infecciones representan en total 16%.