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Sólo el 14 por ciento de la población conoce sus niveles de colesterol y, de éstos, la mitad están en los niveles deseables

SEVILLA, 14 (EUROPA PRESS)

El 32 por ciento de la población del sur de España –Andalucía, Extremadura y Murcia– desconoce cuáles son las consecuencias de tener el colesterol alto, según se desprende del estudio Carpe sobre hábitos cardiosaludables en la población española, el cual revela igualmente que sólo un 14 por ciento de la población conoce sus niveles de colesterol y, de éste grupo, sólo la mitad se encuentran en niveles de colesterol deseables.

En rueda de prensa en Sevilla, Antonio Pérez, uno de los coautores de este estudio, se refirió así a un problema cuyos principales factores de riesgo son «el estrés, el consumo de alcohol, el hábito tabáquico, el sedentarismo y una dieta inadecuada».

Del mismo modo, Pérez sostuvo que del citado informe Carpe se desprende que «el 6,3 por ciento de la población entrevistada que afirmó tener el nivel de colesterol alto reconoció que no sigue ningún tratamiento para corregir el mismo».

En cuanto al tratamiento farmacológico más seguido, indicó que «fue la atorvastatina –principio activo–, con un 24 por ciento, el medicamento más utilizado, muy por encima de otras estatinas como la simvastatina (8 por ciento), la pravastatina (5%) o la fluvastatina (4%).

Asimismo, el estudio Carpe revela que el 63 por ciento de la población del sur de España padece, al menos, uno de los principales factores de riesgo para sufrir una enfermedad de corazón y que un 23 por ciento de la población es sedentaria.

A pesar de estos indicadores, Pérez señaló que «el 71 por ciento de la población entrevista reconoció que el colesterol aumenta el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, unas patologías que los propios entrevistados consideran graves o muy graves».

FACTORES DE RIESGO MODIFICABLES Y NO MODIFICABLES

Por su parte, el coordinador del Grupo de Lípidos de la Sociedad Andaluza de Medicina Familiar y Comunitaria (Samfyc), Claudio Bueno, se refirió a los factores de riesgo no modificables «como la edad o el sexo», frente a los modificables «como el tabaco, el colesterol o la hipertensión».

Sobre estos últimos, apuntó que «si se pueden corregir siguiendo una serie de consejos muy sencillos con son una dieta saludable, la práctica de ejercicio o la reducción del consumo de alcohol». Respecto a aquellos pacientes que, además de tener los niveles de colesterol altos, padecen diabetes u otras complicaciones, manifestó que «deben de seguir un tratamiento médico ajustado a su perfil, además de los citados consejos prácticos».