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GRANADA, 14 (EUROPA PRESS)

Una de cada tres mujeres de entre 60 y 70 años y las dos terceras partes de aquellas de más de 80 años sufren de osteoporosis, una enfermedad crónica que provoca la pérdida de masa ósea y que aumenta el riesgo de sufrir fracturas, según revela el estudio multicéntrico FACT, realizado a más de mil mujeres con osteoporosis posmenopáusica y que hoy se presentó en el XXVI Congreso Nacional de la Sociedad Española de Medicina Rural y Generalista (Semergen) que se celebra en Granada.

En este sentido, el médico de familia del centro de salud de Pino Montano (Sevilla), Francisco Marmesat, alertó de que las mujeres «pueden llegar a sufrir en los cinco años posteriores a la menopausia hasta una tercera parte de la pérdida de hueso que se produce a lo largo de toda la vida».

Así, recordó que la pérdida de masa ósea que puede producirse tras la menopausia «aumenta el riesgo de desarrollar osteoporosis, con el consiguiente riesgo de fracturas y pérdida de calidad de vida, en cuanto a su incapacidad y pérdida de movilidad y de autonomía» recalcó.

No obstante, los expertos reunidos en este congreso sostuvieron que para el tratamiento de la osteoporosis, que afecta a más de 200 millones de mujeres en el mundo, existen en la actualidad tratamientos eficaces como los bifosfonatos, que disminuyen el proceso de recambio óseo. Según los expertos, estos tratamientos a base de bifosfonatos «aumentan la masa ósea, mejora la resistencia del hueso y contribuye a reducir el riesgo de fractura».

En esta línea, la compañía farmacéutica Merck presentó los datos comparativos sobre la eficacia entre los dos bifosfonatos semanales disponibles: «Fosamax» –alendronato– y «Actonel» –risedronato–.

Según este estudio, el alendronato produce un fortalecimiento de la densidad mineral ósea «más rápido y significativamente mayor que el risedronato». Estos mayores incrementos en la densidad mineral ósea se observaron transcurridos sólo seis meses del inicio de la terapia en cada una de las localizaciones medidas del esqueleto, incluyendo el trocánter de la cadera, el cuello femoral, la columna lumbar y la cadera, destacó Marmesat.

Asimismo, los resultados del estudio FACT revelan que el alendronato da lugar a unos incrementos a los 12 meses en la densidad mineral ósea en el trocánter de la cadera superiores en un 67 por ciento a los obtenidos con risedronato.

Del mismo modo, Marmesat señaló que este tratamiento «demostró ser entre un 45 y un 91 por ciento más eficaz que el risedronato a la hora de aumentar la masa ósea en todos los puntos a los 12 meses». Mayor reducción del recambio óseo

Por último, el estudio apunta a que no se observaron diferencias significativas en la tolerabilidad total o en la tolerabilidad gastrointestinal entre el alendronato y el risedronato.