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GRANADA, 15 (EUROPA PRESS)

Los trastornos de origen psiquiátrico originan el 40 por ciento de las consultas de Atención Primaria, según expuso hoy el doctor Enrique Zamorano, miembro del grupo de salud mental de la Sociedad de Medicina Rural y Generalista (Semergen), en el marco de su XXVI Congreso Nacional, que se está celebrando en Granada.

Según este experto, «el estrés y el acelerado ritmo de vida actual influyen en el incremento de este grupo de patologías», por lo que vaticinó que «todo indica que la cifra de consultas irá en aumento en los próximos años, debido a fenómenos como la inmigración, el consumo de drogas, los trastornos de la conducta alimentaria y la violencia doméstica, que propician un aumento de la población de riesgo».

Del mismo modo, sostuvo que otras situaciones «típicas» del entorno laboral, como el mobbing o el síndrome de «burnout» –o del profesional quemado–, «causan un profundo daño en la persona que las padece».

Aún así, destacó que entre un 25 y un 40 por ciento de los pacientes con trastornos psíquicos persistentes «se muestra reacio a acudir al especialista», aspecto, precisó, que convierte al médico generalista en figura clave a la hora de diagnosticar y tratar estas patologías».

Según Semergen, el 60 por ciento de la población acude a la consulta de su médico de cabecera por lo menos una vez al año, mientras que el 90 por ciento lo hace al menos una vez cada dos años. De esta forma, este profesional «es el que mejor situado está para ejercer tareas de prevención y promoción de la salud».

Del mismo modo, esta sociedad médica apuntó que «la poca disposición a la hora de ir a la consulta del especialita, la falta de tiempo en Atención Primaria para que el facultativo realice el diagnóstico de la enfermedad mental y el tabú todavía existente por parte del paciente en admitir que sufre un trastorno de este tipo, son factores que explican el infradiagnóstico de estas alteraciones».

ABANDONO DEL TRATAMIENTO

Igualmente, el coordinador del Grupo de Salud Mental de Semergen, Ramón González Correales, apuntó como problemas a la hora de tratar estas patologías, «el abandono del tratamiento por parte del paciente», algo, señaló, «que es consecuencia de una deficiente información o de la creencia de que los fármacos suministrados para curar este tipo de enfermedades provocan adicción».

En cuanto al coste anual que la dispensación de estos fármacos supone para la sanidad pública española, este experto indicó que «ronda los 23.000 millones de euros».