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MADRID, 18 (EUROPA PRESS)

El presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid, José Enrique Hours, pidió hoy a la Administración la creación de «una oficina o unidad específica para luchar contra el fraude y la corrupción» que a su juicio afectan al sistema sanitario. Asimismo, consideró que la libertad de prescripción de los médicos «no puede ser ilimitada» y debe tener «límites o restricciones».

Hours, que participa en Londres (Reino Unido) en la «I Conferencia Europea contra el Fraude en la Asistencia Sanitaria», reclamó también el apoyo del sector sanitario para «eliminar los casos de fraude que sacuden a cualquier sistema de salud, incluido el español».

Asimismo, se mostró partidario de «dar publicidad a los expedientes sancionadores», con el fin de que «conductas minoritarias no empañen la labor de la mayoría» y ha pedido a la Administración «un mayor compromiso» que podría reflejarse en la creación de la citada oficina, según informó hoy el propio Colegio en un comunicado.

Para Hours, es conveniente «trabajar unidos con el resto de profesionales sanitarios para generar una cultura antifraude en el conjunto de la sociedad europea», sustentada en «la investigación y difusión de cualquier práctica irregular que permita eliminar, disuadir y prevenir dichos comportamientos».

De hecho, según datos aportados por el director de la Oficina británica contra el fraude sanitario, Jim Gee, el fraude sanitario ocasiona unas pérdidas al sistema que pueden oscilar entre el 3 y el 8 por ciento del gasto sanitario total.

LIMITAR LA LIBERTAD DE PRESCRIPCIÓN

En este contexto, y con el fin de erradicar los posibles fraudes en la prestación farmacéutica, Hours abogó por explotar los datos de las recetas médicas «de todas las formas posibles, con cruces de información entre el laboratorio y el médico, el médico y el paciente, y entre este último y la farmacia».

Sobre el consumo de medicamentos, el presidente de los farmacéuticos madrileños apostó por una correcta identificación de los pacientes a partir de la tarjeta sanitaria individualizada, lo que facilitaría el establecimiento de sistemas de seguimiento farmacoterapéutico y la aplicación de protocolos de tratamiento ajustados a los diagnósticos.

En lo que se refiere al ámbito la industria farmacéutica, Hours estimó que existe margen para mejorar a partir de «mayores controles en las actividades de promoción y visita médica», así como de «un mayor respeto a las indicaciones para las que ha sido aprobado el medicamento y que figuran en el prospecto y ficha técnica».

Por otro lado, en relación con los médicos, José Enrique Hours señaló que la libertad de prescripción que asiste a los facultativos «no puede ser ilimitada». «La libertad, como cualquier derecho, debe estar sujeta a límites o restricciones, y más en el caso que nos ocupa, en el que la demanda de servicios sanitarios es infinita y los recursos limitados», dijo.

En este sentido, Hours abogó por «una mayor acción informativa por parte de las Administraciones» y el establecimiento de «perfiles de prescripción».

FRAUDE EN OFICINAS DE FARMACIA

Por su parte, y en relación con este mismo asunto, el Instituto de Defensa de la Competencia y la Liberalización de la Farmacia (Indecof) entiende que el fraude sanitario «va mucho más allá» de lo que reconoce el Colegio de Madrid, y añade que la erradicación de las «irregularidades» y «actividades fraudulentas» que a su juicio se dan en las oficinas de farmacia conllevaría «una notable reducción del gasto sanitario y un mejor acceso del consumidor al medicamento».

En un comunicado suscrito por su presidente y portavoz, Vicente Fernández, Indecof destaca que «el simple control de los ingresos procedentes de las bonificaciones a las oficinas de farmacia pondrá de manifiesto el enriquecimiento injusto de este gremio en detrimento de los intereses de los consumidores y del aumento de la factura sanitaria».