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PAMPLONA, 6 (EUROPA PRESS)

Una de cada dos personas que fuman muere a causa del tabaco. Así de contundente se mostró hoy James L. Mulshine, jefe del área de Intervención del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, quien añadió que los fumadores mueren, como media, catorce años antes que si no fumaran, a causa de cáncer (pulmón, vejiga, cabeza y cuello), infarto, etc.

Mulshine participó hoy en el CIMA en la segunda de las cuatro jornadas biomédicas organizadas con motivo del 50 aniversario de la Facultad de Medicina de la Universidad de Navarra.

Según dijo, la otra mitad de fumadores que no mueren a causa del tabaco es porque lo hace antes debido a otras causas o por distintos factores, como el tiempo que han fumado, qué cantidad de cigarros, la genética o la dieta. «Cuanto más tiempo se fuma y con mayor intensidad más riesgo existe», afirmó, para añadir que el tabaco es el producto comercial más «letal» que existe.

CÁNCER DE PULMÓN

James Mulshine destacó la necesidad de avanzar de forma rápida en la investigación del cáncer de pulmón. Según dijo, se trata de un cáncer «difícil» de tratar y que, por ello, es preciso hacer esfuerzos por reducir el consumo de tabaco, especialmente en la gente joven. De esta manera, dijo, se reduciría la mortalidad a causa del cáncer de pulmón.

En cualquier caso, el especialista abogó por mejorar la terapia y conseguir un mayor conocimiento de la biología de este tipo de tumores. Dijo que hay grupos de investigación que trabajan en la detección precoz del cáncer de pulmón con TAC helicoidal, una técnica que permite obtener muchas imágenes del daño en tres dimensiones. Según añadió, con esta técnica se visualiza mejor el cáncer y su evolución.

Mulshine manifestó que se ha demostrado que las técnicas de imagen permiten detectar tumores de tamaño reducido. «Son investigaciones en marcha, de las que hay cosas que mejorar», dijo, y añadió que «progreso se está produciendo».

SARCOMAS Y MELANOMAS

Por otro lado, el doctor Alexander M. Eggermon, profesor de Cirugía Oncológica del Centro de Cáncer Daniel den Hoed de Rotterdam, habló de una técnica que se está aplicando para evitar la amputación de extremidades a pacientes con sarcomas y melanomas.

Según explicó, la técnica consiste en aislar la circulación de la extremidad afectada e introducir fármacos en una concentración muy alta. «El tumor se reduce de forma considerable y después de ocho semanas se puede acometer cirugía», expuso.