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BILBAO, 20 (EUROPA PRESS)

El tabaco es el principal desencadenante de problemas cardiovasculares en mujeres que utilizan anticonceptivos hormonales, según las conclusiones a las que se llegó en el Séptimo Congreso de la Sociedad Española de Contracepción celebrado en Bilbao.

En la jornada se analizó «la elevada prevalencia del tabaquismo entre las jóvenes» en el Estado español «que culminará en un aumento de la morbimortalidad producida por las enfermedades relacionadas con el tabaco», así como el riesgo que conlleva la toma de anticonceptivos hormonales, circunstancia que adquiere una especial importancia a partir de los 35 años.

Mientras que la mujer sana, no fumadora, puede usar la píldora hasta la menopausia, sin que aumente el riesgo de enfermedad cardiovascular, en mujeres menores de 35 años que fuman «es recomendable utilizar anticonceptivos hormonales de menor dosis estrogénica».

Según afirma el doctor Ezequiel Pérez Campos, vicepresidente de la Sociedad Española de Contracepción (SEC), «las consecuencias del tabaquismo en las mujeres empiezan a ser muy preocupantes» porque «fumar mata aproximadamente a medio millón de mujeres cada año y es la causa evitable más importante de muerte prematura de las mujeres en la mayoría de los países desarrollados».

Además, precisó que en España, su consumo es «muy preocupante» entre las féminas «porque todavía se observa una tendencia al aumento», mientras se reduce entre los hombres. De 1987 a 1995, el consumo en las mujeres pasó del 23 por ciento al 27,2 por ciento. «El consumo entre las adolescentes es ya en nuestro país equiparable o ligeramente superior al de los varones», asegura Pérez Campos.

ANTICONCEPTIVOS

En el Congreso se profundizó en las consecuencias de los anticonceptivos en las mujeres fumadoras, en las que se multiplica por cuatro «el riesgo de enfermedad tromboembólica cuando la dosis de estrógeno era igual o superior a 50 microgramos de etinil estradiol (EE)». Por ello, en las últimas décadas se ha ido reduciendo la concentración de este compuesto a fin de minimizar estos efectos adversos.

En este sentido, el doctor Rafael Sánchez Borrego, director médico de la Clínica Diatros de Barcelona, explicó que, «a principios de los años 60, la aparición de la píldora supuso una liberación para la mujer, pero al poco tiempo se empezó a hablar del aumento del riesgo cardiovascular», lo que provocó «una reducción de las dosis de estrógenos en estos fármacos».

De esta forma, la dosis de estrógeno que una usuaria toma en la actualidad en quince meses con los anticonceptivos equivale a la que se tomaba en un solo mes en los años 60. Con ello, se reducen los efectos perjudiciales de la anticoncepción en lo relativo a la enfermedad cardiovascular.

Según Sánchez Borrego, el uso de anticonceptivos «no es un factor de riesgo «per se»», sino que «lo realmente perjudicial es su asociación con el tabaquismo». En este sentido, precisó que el consumo de un paquete al día, «representa un incremento en más de un 40 por ciento del riesgo de sufrir un infarto agudo de miocardio».

Por ello, afirmó que «una misión ineludible de todo médico y, por tanto, del ginecólogo es aconsejar convenientemente a las mujeres que fuman para que dejen de hacerlo». Las grandes fumadoras, que consumen más de 15 cigarrillos al día, deben dejar cualquier método hormonal y cambiar de método anticonceptivo.