.

Sin prevención, el envejecimiento de la población provocará que se convierta «en epidemia en términos de asistencia médica»

MADRID, 20 (EUROPA PRESS)

Cerca de dos millones y medio de personas padecen osteopororsis en España «sin conocer todavía que la tienen y sin haber tenido una fractura», según explicó hoy, Día Mundial de la Osteoporosis, el presidente de la Fundación Hispana de Osteoporosis y Enfermedades Metabólicas Óseas (FHOEMO), Manuel Díaz Curiel. Sin embargo, alertó que debido al envejecimiento natural de la población va a aumentar el número de casos pudiendo llegar a ser «una gran epidemia desde el punto de vista de asistencia a la sanidad española»

En declaraciones a Europa Press Televisión, defendió por tanto la existencia de las campañas que, cada año con motivo de la celebración del Día Mundial de la Osteoporosis, la Fundación realiza para concienciar e informar a la sociedad sobre la enfermedad y poder llegar a hacer «diagnósticos precoces y tratarla más adecuadamente para que el aumento sea el menor posible, o nulo incluso».

En este sentido, mostró su preocupación porque existe «todavía una falta de conocimiento de las mujeres españolas de los factores de riesgo de esa enfermedad». La intención es prevenir que se llegue a la complicación clínica de la enfermedad, que es una fractura, la cual «altera la calidad de vida, necesita servicios hospitalarios, y puede producir dolor de espalda crónico».

Curiel explicó que la osteoporosis es una enfermedad que consiste en «una disminución de la cantidad del hueso y de su calidad, es decir, de su resistencia». Agregó que «esa disminución de la resistencia, que no da clínica hasta que se produce una fractura, produce fracturas clínicas como de cadera, vertebra, mano o antebrazo y eso crea una serie de complicaciones clínicas importantes»

MUJERES MÁS QUE HOMBRES

Acerca de las personas más propensas a padecer la enfermedad, comentó que afecta más «a las mujeres que a los hombres» debido a tres motivos, «las mujeres desarrollan menos cantidad de hueso que los hombres, durante la menopausia la falta de estrógeno va a hacer que pierdan más hueso que los hombres y las mujeres viven más años».

En cambio, aclaró que «no todas las mujeres van a padecer la enfermedad, sino tan sólo un 30 por ciento de ellas» que son a las que hay que «seleccionar, cuidar, diagnosticar y tratar». Añadió que también son más susceptibles las personas «que toman cierta medicación como la cortisona o las personas que tienen enfermedades endocrinas».

Entre las factores de riesgo, mencionó que se encuentran los antecedentes familiares, los antecedentes personales de fracturas, estar muy delgado, ser fumador, haber tenido muchos problemas con la regla durante el desarrollo, haber tenido algunas enfermedades endocrinas como el tiroides, tomar cortisona, tener la dieta pobre en calcio y hacer poco ejercicio físico».

Para prevenir que se desarrolle la enfermedad, defendió «una buena nutrición, adecuada y rica en lácteos, un ejercicio físico adecuado, el abandono los hábitos tóxicos como el tabaco». Sobre los antecedentes familiares, reconoció que aunque no se pueden evitar «si conocerlos para darle un diagnostico precoz»

Por último, destacó que la relación médico – paciente «es importante», por lo que si la mujer «va ya al médico pensando que puede tener riesgo de la enfermedad, eso va a conseguir que se hagan diagnósticos precoces y evitar las fracturas». Concluyó que «la falta de relación con el médico es debido a que las mujeres no piensan en la enfermedad y no trasmiten su preocupación al médico».