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ALICANTE, 20 (EUROPA PRESS)

El centro VISSUM Instituto Oftalmológico de Alicante ha introducido por primera vez en España un nuevo tratamiento para la cirugía de cataratas denominado Aqualáse, que es menos invasiva que las anteriores, según informaron hoy en un comunicado fuentes del centro oftalmológico.

Esta nueva tecnología, desarrollada en Estados Unidos y que fue presentada hoy por VISSUM, supone «un importante adelanto» al permitir operar las cataratas mediante la técnica MICS, utilizando un micro pulsado de fluido de alta presión.

Así, es «menos invasiva que las anteriores, reduce los riesgos de la operación y ofrece la posibilidad de intervenir la mayoría de las cataratas seniles». Además, es «totalmente eficaz en cataratas juveniles y congénitas».

Asimismo, la tecnología Aqualáse combinada con la técnica MICS, impide el empleo de elementos tóxicos en el ojo, al usar un fluido similar al humor acuoso, es decir, el líquido que ocupa la parte anterior del ojo, y evita la liberación de energía ultrasónica o de láser en el interior del ojo.

En este sentido, «la intervención de la cataratas sigue realizándose a través de la técnica MICS, pero sustituye el láser o los ultrasonidos hasta ahora utilizados, por la tecnología Aqualáse». De este modo, se garantiza «una mayor seguridad al basar la técnica MICS en un finísimo instrumento que emite pequeños chorros de fluido calentado adaptado a las características que presente cada paciente».

Con este nuevo método, el especialista puede manipular la catarata partiendo de una microincisión de 1,2 milímetros de apertura interna y 1,4 milímetros de apertura externa en la córnea. A continuación, se saca el cristalino enfermo y se introduce una cápsula transparente de 40 micras de espesor que permite al paciente recuperar la visión deshaciéndose definitivamente de las gafas utilizadas hasta ese momento.

En España 80.000 personas se operan anualmente de cataratas que es la primera causa de ceguera reversible en el mundo. Esta enfermedad ocular se caracteriza por una disminución de la visión, pérdida de la saturación de los colores y un efecto de visión nublada. Además, el aumento de la esperanza de vida hace que este trastorno ocular sea el más extendido entre la población mayor de 65 años, según indicaron las mismas fuentes.