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Hoy se clausuran en Cáceres la VII reunión de la Sociedad Española de Investigación Ósea y Metabolismo Mineral

CÁCERES, 22 (EUROPA PRESS)

Más de 30.000 mujeres mayores de 80 años en Extremadura sufren osteoporosis, una enfermedad que merma la calidad de vida del paciente y repercute gravemente en su salud. De hecho, la mitad de los casos registrados corresponde a este grupo de pacientes, en los que se calcula que una correcta prevención del riesgo de sufrir fracturas reduciría la mortalidad y morbilidad que origina esta patología.

Estos son los datos revelados por los estudios presentados en la Sesión Plenaria de la VII Reunión Monográfica de la Sociedad Española de Investigación Ósea y Metabolismo Mineral (SEIOMM), que se celebran en Cáceres, y que además aseguran que las fracturas se asocian a la mortalidad.

En una nota remitida a Europa Press por SEIOMM, el doctor Jorge Cannata, miembro del Plan de Acción Europeo sobre Osteoporosis y la Fundación Internacional de la Osteoporosis, afirmó que «se ha observado que las mujeres con mayor prevalencia de fractura vertebral fallecen antes, lo que puede indicar que la fractura es un marcador de salud». Los expertos reunidos señalaron, además, que la prevención es fundamental en el manejo de esta enfermedad, ya que las fracturas que origina pueden minimizarse con la administración de los tratamientos farmacológicos adecuados.

La osteoporosis es una patología que padecen en mayor medida las mujeres, debido a que la menopausia es uno de los principales factores de riesgo como consecuencia de la falta de producción de estrógenos. La prevalencia de la osteoporosis en mujeres mayores de 80 años es casi del 75 por ciento. La edad es un factor que aumenta el riesgo de caídas, normalmente causadas por pérdidas de equilibro o al resbalar.

Y es que, cerca de un 25 por ciento de todas las fracturas óseas y la mitad de las fracturas de cadera se producen en ancianas. Las fracturas de cadera, las más habituales en las pacientes de mayor edad, son las responsables de la muerte de entre un 15 y un 30 por ciento de los enfermos. La mayor parte de estos fallecimientos ocurren en los seis primeros meses tras la caída.

Se estima que 200 extremeñas mayores de 80 años se rompen la cadera cada año y que los costes hospitalarios de las fracturas de cadera en nuestro país pueden suponer 5.000 euros por paciente. Esta inversión no incluye los cuidados indirectos como las estancias en residencias y se calcula que crecerá a medida que la población de nuestro país envejece.

NUEVO FÁRMACO

Un nuevo tratamiento para la osteoporosis posmenopáusica arroja por primera vez resultados esperanzadores en las mujeres mayores de 80 años, el grupo de pacientes con esta enfermedad que tiene el riesgo más alto de sufrir fracturas, asegura la nota.

Los estudios, en los que han participado seis hospitales españoles, señalan que el ranelato de estroncio reduce significativamente el riesgo de sufrir fracturas vertebrales y periféricas en este grupo de pacientes. Los resultados de estos ensayos multicéntricos, que se presentaron en la Sesión Plenaria de la VII Reunión Monográfica de la SEIOMM, han demostrado que este fármaco «disminuye las fracturas vertebrales, de cadera y otro tipo de fracturas periféricas y que es efectivo en personas mayores, un segmento en el que los ensayos anteriores eran más débiles».

Este medicamento, aseguran los expertos, dará más opciones para el tratamiento de las pacientes ancianas. «El hecho de que con una muestra de personas de esta edad se hayan conseguido unos resultados tan buenos indica que se puede utilizar con mucha garantía, ya que sabemos que a esta edad es efectivo y resulta una excelente herramienta terapéutica», dijo el doctor Cannata.

El ranelato de estroncio, recientemente aprobado para su comercialización en la Unión Europea, es el primer medicamento que ha mostrado su validez en el abordaje del tratamiento de las ancianas con osteoporosis. En mujeres mayores de 80 años, los estudios señalan que este fármaco reduce el riesgo de sufrir una fractura vertebral o periférica en un 32 y 31 por ciento, respectivamente. De esta forma, el ranelato de estroncio se convierte en un tratamiento de primera línea que muestra datos significativos a la hora de reducir el riesgo de sufrir fracturas en todos los tipos de mujer posmenopáusica, independientemente de su edad.

Los tratamientos osteoporóticos se dividían hasta ahora entre los que inhiben la destrucción del hueso y aquellos que promueven la formación del hueso. «El ranelato de estroncio es un fármaco muy interesante porque por primera vez un medicamento para la osteoporosis tiene un mecanismo de acción dual, que actúa simultáneamente, lo que antes sólo se lograba mediante la administración de dos productos», explica el doctor Cannata.

Este fármaco, que se administra por vía oral, reduce el riesgo de sufrir fracturas vertebrales y de cadera, los dos tipos de lesiones más comunes y que tienen más impacto en la calidad de vida de los pacientes con osteoporosis.