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MADRID, 26 (EUROPA PRESS)

Más de quinientos expertos participan entre hoy y el próximo jueves en Madrid en la II Reunión Madrileña de Menopausia del Grupo de Expertos de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM), en la que debatirán la salud de la mujer menopáusica y las enfermedades asociadas al cambio hormonal consecuencia del climaterio.

Entre ellas, la coordinadora del encuentro, la doctora Carmen Menéndez, citó como problemas que empeoran la calidad de vida en estas edades la fibromialgia, disfunción sexual, disminución de agudeza visual, cataratas o envejecimiento de la piel, además de las sabidas osteoporosis o enfermedades cardiovasculares.

La fibromialgia afecta a entre el uno y tres por ciento la población, lo que se traduce en que de 400.000 a 1,2 millones de españoles –la mayoría mujeres– padecen esta enfermedad reumática crónica, que ocasiona dolor en músculos y tejidos fibrosos, como ligamentos y tendones.

Según Menéndez, aunque la causa no es conocida y no está comprobada la relación con la menopausia, se cree que el cambio hormonal que provoca «podría exacerbar o desencadenar la aparición de la fibromialgia». Además de empeorar «de forma muy importante» la calidad de vida de la mujer, la enfermedad también aumenta el riesgo de padecer otras patologías, añadió.

OTRAS PATOLOGÍAS

En la reunión se realizará una revisión de la percepción que tiene la mujer del aumento del riesgo de padecer otras patologías, caso de trastornos genitourinarios, osteoporosis, enfermedad cardiovascular, cánceres ginecológicos, problemas oculares –sequedad, disminución de agudeza visual, cataratas, etc.–, envejecimiento cutáneo o disfunción sexual.

Respecto a esta última, los especialistas destacan que para confirmar su existencia, la disfunción sexual debe ocasionar estrés y alteración en la calidad del paciente. En este sentido, Menéndez afirmó que este problema «no ha sido objeto de atención» hasta hace muy poco, bien porque la mujer no lo ha percibido «como un trastorno» o bien porque los expertos no han sabido «darle solución».

La disfunción sexual, señaló la coordinadora de la reunión, puede manifestarse por disminución del deseo, de la excitación, porque impida el orgasmo u ocasione dolor durante las relaciones sexuales. Según Menéndez, sea cual sea el tratamiento, hay que resaltar la importancia de que la prescripción sea individualizada y consensuada con la mujer.