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BARCELONA, 30 (EUROPA PRESS)

El doctor en Psiquiatría Luis Rojas Marcos alertó hoy del auge de casos de niños y adolescentes con hiperactividad y pidió a esta sociedad –«cada vez más exigente»– que «tome conciencia» de que existe un diagnóstico que puede ayudar, tanto a los afectados, como a sus familiares y profesores.

El Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) afecta a entre el 3 y 7% de los niños con edad escolar. La persona hiperactiva tiene dificultades para concentrarse, se despista con facilidad, es impulsiva y no controla bien su actividad motora.

Rojas Marcos, quien se definió como «paciente y padre de un hijo y medio con hiperactividad», aseguró que uno de los factores clave para superar este trastorno es la autoestima, ya que ayuda a canalizar el exceso de energía que tienen los niños y adolescentes hiperactivos.

«Es importante que los padres y la sociedad, en general, intenten disminuir el sentimiento de culpa del niño cada vez que hace una travesura o que suspende», dijo Rojas Marcos, para quien, no por ello, debe precindirse de la disciplina en casa o en la escuela.

El prestigioso médico, quien vive y trabaja en Estados Unidos desde hace años, dijo que la hiperactividad es hereditaria y aseguró que, en su caso, «la autoestima» y sobre todo la actitud positiva de su madre «le habían salvado la vida».

El psiquiatra reconoció haber superado ese sentimiento de culpa porque también aprendió a canalizar la energía gracias a la música y el arte. «Fui superando la hiperactividad utilizando lo positivo: la energía», explicó Rojas Marcos, para quien «si la canalizamos bien, puede ayudarnos a hacer más cosas», como practicar algún deporte.

La falta de tratamiento de estas dificultades predispone al niño o joven a sufrir otras patologías psiquiátricas y sociales en la adolescencia o vida adulta. Algunas de estas consencuencias son: depresiones, conductas antisociales, actividades de delincuencia o embarazos no deseados.

DIAGNÓSTICO PRECOZ Y TRATAMIENTO.

La hiperactividad tiene más incidencia en la población masculina que femenina. Para controlar el trastorno, también conocido como «discapacidad invisible», es importante que se realice una detección precoz así como un diagnóstico e intervención adecuados. De esta manera, puede prevenirse o manejar mejor la evolución del trastorno.

«Es importante hacer un diagnóstico porque hay otros tipos de hiperactividad», dijo el psiquiatra. No sólo hay que informar a los padres de los afectados, sino a «sus profesores y a los mismos niños, que tienen que participar del tratamiento», añadió Rojas Marcos.

El médico puso como ejemplo el tipo de tratamiento que se aplica en Estados Unidos, donde «los niños hiperactivos tienen más tiempo para demostrar en un examen que saben lo mismo que sus compañeros o bien pueden hacer pruebas orales».

Rojas Marcos participó hoy en las II Jornadas sobre Problemas Asociados al TDAH, organizadas por la fundación Adana en Barcelona. El psiquiatra, invitado para explicar su caso de hiperactividad, dijo que era tan nervioso como «un rabo de lagartija» y confesó algunas de sus peores travesuras.

Adana es una fundación privada de Catalunya dedicada a fomentar el desarrollo de todos los medios posibles para paliar los efectos que la hiperactividad tiene en niños, adolescentes y adultos, grupo de edad donde el trastorno sigue en hasta el 90 por ciento de los casos.