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MÉRIDA, 2 (EUROPA PRESS)

Tener menos horas de luz a consecuencia de los cambios de horarios, así como, los cambios climáticos que se producen con la llegada del frío inciden en nuestra salud y en nuestro estado de ánimo. Según el doctor García de Vinuesa, psiquiatra del Hospital de Mérida, hay estudios que certifican que en esta época del año, en la que influyen el recorte de horas de luz y la climatología, se produce un repunte de algunas enfermedades como la depresión o la psicosis.

El doctor Alfredo García de Vinuesa explicó cómo en los países nórdicos, en los que hay menos horas de luz, existen estudios que demuestran la repercusión sobre los ciudadanos a la hora de sufrir enfermedades relacionadas con las patologías afectivas. «Realmente, –argumentó el doctor– hay una influencia de la luz en el estado de ánimo. Por ejemplo, hay estudios sobre el suicidio en el mundo y, curiosamente, se repite el hecho de que donde hay menos tasa de suicidio es en los países latinoamericanos, donde hay más horas de luz y las temperaturas son más agradables».

Incluso, explicó que existe una patología, recogida en Psiquiatría, que es la «depresión estacional» que «aparece en pacientes que durante el resto año se sienten bien, pero que cuando llega esta época, con el cambio de temperatura, aparecen» en las consultas.

Destacó que esa situación también se produce en nuestro país, ya que, según explicó, las personas que viven en las regiones del norte de España «cuando hay épocas de mucha bruma y chirimiri empiezan a sentirse más irritables, nerviosos y con un estado de ánimo más bajo, aunque no sean patologías. Esto, en cuanto sale el sol eso empieza a desaparecer».

No obstante, el psiquiatra se cuestionó si al hablar sobre cómo influyen las horas de luz y la climatología no se está predisponiendo a la población a que puedan sugestionarse con padecer ciertas patologías. «Cuando yo vaticino que, en esta época, a algún paciente le puede suceder algo, de alguna manera, esa sugestión que crea la información o la sociedad, desde mi punto de vista, está influyendo negativamente para que ese paciente tenga más tendencia a que aparezcan ese tipo de síntomas», estimó.

En su opinión, la mejor receta para sortear los síntomas o patologías ligadas a estos dos factores, es observar esas condiciones desde un punto de vista positivo. «No es malo que haya menos luz, o que llueva y no nos tiene que afectar realmente, es más algo incómodo pero no es más que eso y tendríamos que ver lo bonito del otoño o lo bonito del invierno», afirmó.

Según el doctor García de Vinuesa, quizás habría que hacer una campaña de educación ambiental para que la gente entienda que lo que tenemos que hacer es adaptarnos a cada situación «para estar a gusto con nosotros mismos».