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CUENCA, 5 Nov. (EUROPA PRESS)

La Federación Regional de Prevención y Ayuda al Toxicómano (FAPAT) presentó hoy en Cuenca el contenido del VIII Congreso Regional sobre Drogodependencias, que tendrá lugar en Cuenca los próximos días 13 y 14 de noviembre.

En la presentación el presidente de la Federación, Alejandro Márquez, la presidenta de la Asociación de Padres contra la Droga «LUZ», María Caballero, y el delegado provincial, José Antonio Olmeda, resumieron los principales temas que van a centrar la atención durante este congreso.

Todos ellos coincidieron en la dificultad de adaptarse al nuevo perfil del toxicómano. Tal y como explicó Márquez, el panorama de las drogodependencias «está en auge debido en parte al cambio de perfil y al cambio de sustancias».

Según detalló el presidente de FATAP, hace diez años la droga más consumida era la heroína, «con la que el deterioro físico en los consumidores era más visible; en los últimos tiempos se han generalizado otras sustancias con las que, aunque es igualmente dañino, el deterioro físico es menos llamativo».

También se hablará en el Congreso el Plan Nacional de Drogas, cuya vigencia termina en 2005, para lo cual «tendremos que revisar los programas que las asociaciones queremos desarrollar», según dijo Márquez.

Por su parte el delegado de Sanidad, José Antonio Olmeda, destacó el papel que las asociaciones contra la droga están realizando en Cuenca y en toda la región, y en especial felicitó a la asociación «LUZ», que desde hace siete años viene actuando en esta provincia.

Olmeda también dijo que desde la Administración sanitaria se está trabajando tanto en lo referente a la prevención como a lo que se refiere a atención a los drogodependientes, y resaltó que la Consejería ha destinado más de 39 millones de euros en los últimos ocho años a programas relacionados con la prevención y la atención a las drogodependencias, de los que 315.000 euros han sido presupuestados en este año 2004.

El Congreso se celebra anualmente en una ciudad de Castilla-La Mancha, y Cuenca acogió la tercera edición. Para la octava, se espera una asistencia de unas 300 personas, en su mayoría personal de comunidades terapéuticas, de pisos de acogida, de programas de prevención y de reinserción.