.

MADRID, 11 (EUROPA PRESS)

Los patos domésticos podrían ser portadores del virus de la gripe aviar (H5N1) y por lo tanto ser trasmisores del virus a otras especies, incluyendo a los seres humanos, según una alerta lanzada hoy por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE).

Esta preocupación es mayor en las zonas rurales de los países afectados, donde conviven patos de granja, aves de corral y animales silvestres que con frecuencia comparten las mismas fuentes de agua, según el comunicado. A los datos que apuntan a los patos domésticos como fuente de transmisión de la gripe aviar se unen a otra serie de pruebas recientes que indican que el virus ha recrudecido su virulencia en los pollos y en los ratones (un modelo de laboratorio para los mamíferos), ampliando su radio de acción hasta llegar a los mamíferos, entre ellos algunos miembros de la familia de los felinos, no considerados previamente como susceptibles de infección.

Así, un estudio de laboratorio con patos domésticos infectados con diversos virus H5N1 en 2004 demuestra que, al comparar los datos actuales con los de las infecciones causadas por los virus desde 2003, resulta que los patos domésticos expulsan una mayor cantidad de virus durante períodos de tiempo más largos y, al igual que antes, no muestran ningún síntoma de enfermedad.

El estudio puso de relieve que las cantidades de virus que excretaron los patos con aspecto sano podrían aproximarse a las excretadas por los pollos visiblemente enfermos. Por tanto, que los patos puedan infectarse y difundir virus por períodos largos, sin mostrar señales alarmantes ni signos visibles o síntomas que lleven a tomar precauciones, resulta preocupante a jucio de las organizaciones.

De este modo, los países afectados deberían incluir el contacto con patos domésticos en la evaluación del peligro de infección de los seres humanos y advertir de ello a las personas que viven en las zonas afectadas. Las advertencias deben incluir tratamiento de los patos domésticos, en particular durante la matanza (por ejemplo, escaldar las aves antes de desplumarlas) y la prohibición de que los seres humanos consuman agua que haya estado en contacto con los patos si no ha sido previamente tratada, según directrices elaboradas por la OMS.

Actualmente, la FAO y la OIE están considerando la incidencia que podrían tener los patos domésticos en la difusión del virus, así como la formulación de una estrategia de largo plazo que permita controlar los focos de influenza aviar en las aves de corral. En los animales, la detección temprana y el sistema de alerta siguen siendo la clave para la prevención y la rápida contraofensiva. Los gobiernos tienen que reforzar sus servicios veterinarios para que lleven a cabo operaciones de control efectivas.