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En la presentación de su Plan Estratégico de Farmacia, Lamela se opuso a posibles recortes y copagos en la prestación farmacéutica

MADRID, 12 (EUROPA PRESS)

El consejero madrileño de Sanidad y Consumo de la Comunidad de Madrid, Manuel Lamela, defendió hoy garantizar la sostenibilidad financiera de la prestación farmacéutica sin que ello suponga un mayor esfuerzo económico por parte de los ciudadanos, todo ello mediante una «apuesta decidida» por el uso de medicamentos genéricos y la extensión de la norma sobre precios de referencia a 25 nuevos principios activos – el Ministerio de Sanidad ha propuesto que la ampliación sólo afecte a cuatro-.

Lamela estimó que a final de año los genéricos representarán en torno al 20 por ciento del total de unidades que se dispensan en la región madrileña, y se mostró convencido de que «es posible» aumentar dicha cuota hasta el 35 ó 40 por ciento siempre que este tipo de medicamentos «se autoricen en todos los sectores terapéuticos», matizó.

Por otro lado, apuntó que en Madrid la norma vigente sobre precios de referencia supondrá en 2004 un ahorro para el sistema de 46,5 millones de euros y de más de medio millón de euros para los pacientes. En este sentido, advirtió que si la norma se ampliara a 25 nuevos principios activos se sumarían otros 15 millones de ahorro, mientras que con la propuesta ministerial de extenderla sólo a cuatro el ahorro se limitaría a 6,4 millones de euros.

Estas son algunas de las propuestas recogidas en el Plan Estratégico de Farmacia de la Comunidad de Madrid, un documento que el Gobierno regional propondrá para su debate en el Consejo Interterritorial de Salud con el fin de buscar un consenso que permita tanto su desarrollo como el de una estrategia nacional en materia farmacéutica. No obstante, Lamela hizo hincapié en que también habrá que «intentar» llegar a acuerdos en este asunto con la industria.

En su intervención, el consejero madrileño dijo que, gracias a la orden de precios de referencia, el gasto farmacéutico en Madrid está creciendo este año a un ritmo del 7,11 por ciento y que aun «tenemos margen para ahorrar», mientras que en 2003 el aumento se situó en torno al 12 por ciento.

NO A RECORTES DE PRESTACIONES NI COPAGOS

Asimismo, se mostró contrario a posibles recortes en las prestaciones farmacéuticas, lo mismo que a plantear «copagos directos o indirectos por parte de los ciudadanos» y a poner «más medicamentos en venta libre», apuntando en relación con este último aspecto que la experiencia de otros países revela que ni lleva a un abaratamiento del coste de la factura ni a un mejor cuidado de la salud, pero sí a «un mayor consumo».

Lamela también aprovechó la ocasión para rechazar la clasificación de medicamentos sobre el nivel de financiación, al entender que ello «puede introducir trabas en el proceso asistencial y desconfianza en la capacidad del sistema para gestionar eficientemente».

El Plan Estratégico de Farmacia elaborado por la Consejería de Sanidad insiste en desarrollar una política «coherente, integrada y mantenida en el tiempo» de genéricos, con un plan trienal de autorizaciones; la implantación de la receta electrónica; un programa de investigación en farmacoterapia de ámbito nacional consensuado; y un sistema centralizado de compra de medicamentos y productos sanitarios para todo el Sistema Nacional de Salud, similar al que entrará en funcionamiento en Madrid desde el próximo 1 de enero.

Otras propuestas recogidas en el documento son el establecimiento de un programa nacional de seguridad de los medicamentos, basado en la comunicación eficaz de riesgos a los profesionales y el apoyo en la gestión por estos últimos de las alertas de seguridad, y la sustitución del sistema de visados por otro más sencillo, basado en la confianza en el profesional y que suponga menos molestias al paciente, proponiéndose como alternativa el sistema de auditoría de historias clínicas.