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VALENCIA, 12 (EUROPA PRESS)

El doctor de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Hospital La Fe de Valencia, José López Aldeguer, explicó hoy a Europa Press que el 90 por ciento de los casos de meningitis se curan si se llega a tiempo, aunque señaló que si ocasionalmente el meningococo que provoca la enfermedad es «invasor», la patología se manifiesta de una forma «mucho más agresiva desde el punto de vista clínico». Desde el mes de enero, en la Comunidad Valenciana se han registrado 52 casos y cuatro muertes.

Desde que en el año 2000 de dispone de la vacuna de la meningitis C, el número de casos registrado se ha reducido de más de 150 en esa fecha a 92 en 2003 y los 52 de este año. Las vacunas, según este experto, han logrado reducir la cifra aunque señaló que no pueden hacer nada ante la tipo B, la fulminante.

Tras los dos fallecimientos de un niño de cuatro años en Gandia (Valencia y un bebé de 9 meses en Nules (Castellón) por una meningitis fulminante, este especialista explicó que esta enfermedad la pueden producir varios tipos de microbios. La meningocócica, –producida principalmente por los meningococos A, B y C, ya que existen otros tipos que se detectan poco en la Comunidad– es la que, dijo, «se suele presentar más con aspecto fulminante».

Asimismo, destacó que «prácticamente ya no hay meningococo C y A» ya que existe una vacuna incluso para los niños, que se les suele aplicar la primera dosis a los dos meses. Sin embargo, no hay vacuna para el tipo B por lo que «aunque los casos en los últimos años en la Comunidad Valenciana han descendido prácticamente a la cuarta parte, no se puede evitar que aparezcan los cuadros de meningitis».

El especialista recomendó que dado que la meningitis tiene «una cierta estacionalidad» y es precisamente en otoño cuando suelen aparecer los brotes, no se tarde en acudir al médico «cuando hay síntomas que lo sugieran». Destacó principalmente la existencia de dolor de cabeza y vómitos ya que la fiebre, aunque aparece, puede hacerlo más tarde.

«En estas circusntancias se debe acudir al médico», dijo ya que en la exploración éste podrá saber si es una meningitis y empezar un tratamiento». Preguntado por el hecho de que sea «tan fulminante», indicó que se debe a «una mezcla de una parte de las características del microbio que tenga una persona concreta y que hace que sea más invasivo, y del retraso en empezar el tratamiento». «Si se acude precozmente se pone el tratamiento», dijo, y añadió que ésto es «lo que ocurre en la gran mayoría de los casos».

El especialista indicó que únicamente se trasladan a la opinión pública «los casos que van mal, pero más del 90 por ciento de las meningitis de las que hay ahora se curan llegando a tiempo». «Lo que ocurre es que ocasionalmente si el meningococo es invasor, se suele manifestar de una forma mucho más agresiva desde el punto de vista clínico», explicó.

La meningitis por meningococo B no se puede evitar que aparezca porque «no hay prevención». La meningitis se transmite «de persona a persona y requiere un contacto bastante íntimo» para ello, de ahí que la profilaxis sea necesaria en «aquellas personas que hayan estado en contacto relativamente íntimo o próximo en la cercanía, más cerca de un metro de la persona y durante un tiempo suficiente que se juzga en cuatro horas en los últimos cinco o seis días antes de aparecer la meningitis que se supone que la persona es portadora».

Por ello, consideró que en la guardería, cuando se da un caso, «todos debieran tomarla porque el contacto íntimo en un adulto es más fácil de controlar» pero no así en un niño. La enfermedad ocurre una semana después de ser una persona portadora del meningococo si se ha contagiado a partir de otra, aunque añadió que «tampoco en el 100 por cien de las personas portadoras aparece ya que es una coincidencia de un microbio especialmente agresor con una persona susceptible en ese momento».