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MADRID, 13 (EUROPA PRESS)

Las causas básicas de defunción más frecuentes entre los 1.887 madrileños con edades de entre 15 y 44 años que fallecieron en 2002 fueron paro cardiaco, muerte sin asistencia y causa desconocida de mortalidad (185 casos), seguida del sida (161), accidentes de tráfico de vehículos a motor (138), otros accidentes (118) y suicidio y lesiones autoinfligidas (112).

Sin embargo, en los 4.965 fallecidos en dicho año que tenían entre 45 y 64 años el tumor maligno de tráquea, bronquios y pulmón aparece como primera causa de muerte (647), seguida del infarto agudo de miocardio (288), del tumor maligno de mama (248) y de la cirrosis y otras enfermedades crónicas del hígado (205).

Así se recoge en la «Estadística del movimiento natural de la población de la Comunidad de Madrid 2002. Mortalidad según causas múltiples» que edita por la Consejería de Economía e Innovación Tecnológica de la Comunidad de Madrid, a la que tuvo acceso Europa Press.

El documento revela que en 2002 se registraron 37.520 defunciones de residentes en la Comunidad de Madrid (excepto fallecidos antes de 24 horas), siendo las causas básicas de fallecimiento más repetidas las enfermedades cerebrovasculares (2.697), los infartos agudos de miocardio (2.290), insuficiencia cardiaca (2.100), y los tumores malignos de tráquea, bronquios y pulmón (2.040).

TUMORES Y SISTEMA CIRCULATORIO

Por sexos, las causas básicas de defunción más frecuentes entre los 19.246 hombres fallecidos en la Comunidad de Madrid en el año de análisis fueron los tumores (6.719) y las enfermedades del sistema circulatorio (4.798) y digestivo (2.865).

Mientras, las causas básicas de muerte más repetidas en las 18.274 madrileñas que murieron aquel año fueron por este orden las enfermedades del sistema circulatorio (6.686), los tumores (4.276) y las enfermedades del sistema respiratorio (2.171) y digestivo (1.012).

Se considera «causa básica de defunción» a la enfermedad o lesión que inició la cadena de acontecimientos patológicos que condujeron directamente a la muerte o a las circunstancias del accidente que produjo la lesión fatal.